Aaron Rodgers, uno de los quarterbacks más icónicos de la NFL y actualmente líder de los Steelers de Pittsburgh, comenzó su temporada número 21 con un cambio que no le resulta del todo cómodo: dejar atrás el casco que usó durante gran parte de su carrera.
El veterano de 41 años se vio obligado a abandonar su modelo favorito, el Schutt Air XP Pro Q11 LTD, declarado obsoleto por la liga, para ajustarse a los nuevos lineamientos de seguridad. La transición no ha sido sencilla. Tres semanas después de utilizar el nuevo casco, Rodgers no oculta su molestia. “Lo odio, lo odio”, declaró con miércoles, evidenciando su inconformidad.
El jugador asegura que nunca tuvo problemas de conmociones con su antiguo casco y considera que la decisión de prohibirlo fue arbitraria.
Usé ese modelo el año pasado, sin conmociones. Debería haber insistido más para que me dejaran usarlo una vez más”, afirmó.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO