Estos jugadores llegaron como promesas en los últimos años, pero han pasado con más pena que gloria.
Por lo general, durante el Draft de la NFL los primeros equipos en elegir deciden ir por el mejor Quarterback disponible, sin embargo, existen algunas ocasiones en las que la camada de mariscales que viene saliendo del fútbol colegial no llega con tanto renombre o no promete tanto, por lo que hay quienes deciden ir “a la segura” con algún defensivo que haya sido dominante con su Universidad.
Esto parecería ser lo menos riesgoso para los equipos, pero algo que no existe en la vida es la certeza, por lo que ha habido casos muy sonados de jugadores defensivos que fueron súper estrellas a nivel colegial, pero que a nivel profesional jamás lograron dar el ancho.
Algunos de estos jugadores, que llegaron como promesas en los últimos años llegaron a la NFL y que han pasado con más pena que gloria, son los siguientes:
Isaiah Simmons (Arizona Cardinals/ Linebacker)
En el año 2020 el equipo de los Arizona Cardinals pensó que se habían sacado la lotería seleccionando al linebacker Isiah Simmons con la octava selección global del Draft. Este jugador venía de haber sido la sensación con la Universidad de Clemson un año antes, en donde consiguió más de 100 tacleadas, ocho capturas de Quarterback y tres intercepciones, lo que lo llevó a ser candidato al trofeo Heisman de esa temporada.
Su versatilidad para poder jugar en varias posiciones diferentes lo convertían en una navaja suiza, pero lamentablemente esto nunca pudo reflejarlo con el equipo de los Cardinals.
Desde su primera temporada tuvo muchos problemas para adaptarse al esquema defensivo del equipo, por lo que tuvo muy poca participación con los jugadores titulares.
Al siguiente año, comenzaron a darle mucho más juego y sus estadísticas mejoraron notablemente, pero esto no fue suficiente, ya que nunca terminó de encontrar una posición en la que destacara, lo cual lo llevó a que lo intercambiaran con los New York Giants en 2023. El año pasado estuvo con el equipo de los Carolina Panthers, con quienes jugando como safety solamente consiguió dos tacleadas.
Jeff Okudah (Detroit Lions/ Cornerback)
La tercera selección global del Draft del 2020 fue Jeff Okudah, quien era considerado el mejor esquinero de esa generación, por lo que los Detroit Lions no dudaron ni un segundo en elegirlo, dándole un contrato por cuatro años a cambio de más de 33 millones de dólares completamente garantizados.
Con la Universidad de Ohio State fue un esquinero dominante, el cual le hacía la vida imposible a los receptores que lo enfrentaban, sin embargo, una vez que llegó a la NFL su carrera se ha visto plagada de lesiones, comenzando por su año como novato, en donde una lesión en los campamentos de entrenamiento lo alejó de los emparrillados hasta la segunda semana de la temporada regular, y posteriormente en diciembre de ese mismo año terminó en la reserva de lesionados del equipo, ya que tuvo que ser operado de la pierna.
Un año después, se rompió el tendón de Aquiles en la jornada inaugural de la temporada, por lo que reapareció hasta la temporada 2022, en donde únicamente consiguió una intercepción.
Sus constantes lesiones terminaron por agotar la paciencia de la directiva de los Lions, quienes en el 2023 lo mandaron con los Atlanta Falcons a cambio de una selección de quinta ronda.
Con los Falcons su suerte no mejoró, ni mucho menos con los Houston Texans ni los Minnesota Vikings, equipos con los que también terminó en la reserva de lesionados, por lo que su futuro en la liga es incierto, ya que ha estado en muchos equipos en muy pocos años, y sin importar el destino siempre ha terminado lesionado.
Travon Walker (Jacksonville Jaguars/ Edge)
Este jugador llegó a la NFL precedido de su fama como uno de los defensivos más feroces de la última década en la NCCA, en donde fue campeón con los Georgia Bulldogs en su último año.
Poco antes de que se llevara a cabo el Scouting Combine del 2022, Walker llegaba con la etiqueta de ser uno de los mejores jugadores de su generación, sin embargo, la impresionante demostración física y atlética que brindó durante el Combine, le sirvió para escalar peldaños y convertirse en la primera selección global de ese Draft, cortesía de los Jacksonville Jaguars, los cuales creyeron ciegamente en su capacidad y potencial.
Su primera temporada en la NFL fue bastante complicada, ya que se esperaba mucho de él, pero solamente consiguió 3.5 capturas de Quarterback, aunque los siguientes dos años consiguió superar las 10 capturas de manera consecutiva.
La temporada pasada se esperaba que finalmente fuera capaz de pelear por ser el ala defensiva con el mayor número de capturas de la liga, sin embargo, sus números cayeron dramáticamente, al haber conseguido 3.5 capturas, además de que tuvo su peor temporada en cuanto a tacleadas se refiere, con tan solo 38.
A pesar de que sus números no han sido del todo malos, por el hecho de haber sido la primera selección global de su generación, es la razón por la que se espera mucho más de él, sobre todo si consideramos que el equipo de los Jaguars continúa teniéndole mucha fe, ya que apenas hace un par de semanas renovó su contrato por cuatro años más a cambio de 110 millones de dólares, a pesar de que realmente no ha sido un jugador que haya logrado una gran diferencia, como lo han sido con sus respectivos equipos T.J. Watt, Myles Garret o Nick Bosa.
Tyree Wilson (Las Vegas Raiders/ Edge)
Proveniente de Texas Tech, Wilson llegó a la NFL con un perfil físico ideal y reconocimiento All-Big 12, pero sin haber tenido una producción extraordinaria. Además de eso, venía arrastrando una lesión en el pie, la cual generó muchas dudas en algunos equipos, ya que no estaban dispuestos a arriesgarse.
Los Raiders, fieles a su costumbre, decidieron hacer caso omiso de eso, apostando al potencial de este joven defensivo, de quien creyeron que podrían moldear con el paso del tiempo, por lo que lo seleccionaron séptima selección global del Draft del 2023.
Muchas veces los entrenadores tienen la falsa creencia de que podrán refinar la técnica de aquellos jugadores que tienen potencial pero que aún no han demostrado algo concreto. A la fecha, Wilson sigue siendo un jugador que no puede mantenerse constantemente dentro del terreno de juego, ya que solamente es efectivo en situaciones en las que es muy evidente que el equipo contrario vaya a pasar el ovoide, ya que contra la carrera no es muy bueno realizando tacleadas, aunque a sus 25 años aún se encuentra a tiempo de continuar refinando su técnica, sobre todo en este que será su cuarto año en la liga, el cual podría ser el último que juegue con los Raiders.
Derek Stingley Jr. (Houston Texans/ Cornerback)
En el 2022 Stingley Jr. se convirtió en el esquinero mejor seleccionado dentro del Draft en la historia de la franquicia de los Houston Texans (fue el tercer jugador global en ser seleccionado). Tuvo un debut soñado en la NFL, al conseguir 7 tacleadas combinadas en su primer partido, y así continuó las siguientes semanas, demostrando un muy buen nivel, pero por azares del destino sufrió una lesión más adelante, misma que lo alejó de los emparrillados desde la semana once.
En 2023, fue nombrado uno de los esquineros titulares del equipo, pero nuevamente las lesiones le jugaron una mala broma, haciendo que estuviera inactivo durante cinco semanas, lo cual ha sido una constante en su carrera.
A diferencia de otros jugadores, Stingley Jr. sí ha sido capaz de demostrar que cuenta con las condiciones para ser uno de los mejores esquineros de la liga, el problema es que no ha podido ser constante, lo cual es algo indispensable en una liga tan competitiva, en la que cada día los receptores contrarios son más atléticos y habilidosos, por lo que se necesita esquineros con los que puedas contar cada semana.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO