Hallan 100 huevos de dinosaurio de hace 72 millones de años

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Los científicos creen que se trataban de huevos de titanosaurios, criaturas colosales de cuello largo que habitaron la Tierra durante el Cretácico y son consideradas los más grandes animales que hayan pisado nuestro planeta.

Un tesoro prehistórico acaba de ver la luz en el sur de Francia. Alrededor de un centenar de huevos de dinosaurio fosilizados, con el tamaño y la forma de pequeños melones, fueron descubiertos recientemente en los terrenos del Musée Parc des Dinosaures en la localidad costera de Mèze. Los expertos sugieren que este yacimiento, que data del período Cretácico Superior, hace unos 72 millones de años, pertenecía a los titanosaurios, enormes herbívoros de cuello largo que dominaron la región cuando esta formaba parte de una masa continental conocida como la isla Ibero-Armoricana.

El geólogo, paleontólogo y fundador del museo, Alain Cabot, fue el responsable de este hallazgo durante una campaña de excavación que inició a finales de 2025. Aunque la región es tan famosa por sus fósiles que los paleontólogos de habla inglesa la apodan bromeando “Eggs-en-Provence” (Huevos en Provenza), este depósito en particular tiene características únicas.

  • Disposición en hileras: A diferencia de hallazgos anteriores donde se encontraban nidos aislados con un máximo de diez huevos, las excavaciones en Mèze revelaron filas enteras de huevos bajo la arcilla, una configuración inédita en la zona.
  • Fidelidad al nido: Los investigadores concluyeron que estos titanosaurios tenían un comportamiento similar al de las tortugas o los ñus en Kenia. “Siempre volvían al mismo lugar”, explicó Cabot, detallando que la zona de anidación abarcaba un área colosal de unos 14 por 5 kilómetros.
  • Conservación natural: Las inundaciones periódicas y el desbordamiento de ríos hace millones de años cubrieron los huevos con sedimentos rápidamente, lo que permitió su excepcional preservación.

El descubrimiento ha generado un gran entusiasmo. Cabot cree firmemente que las seis hectáreas de su propiedad podrían albergar el depósito de huevos más grande del mundo y que “se necesitarán generaciones de paleontólogos para estudiarlo”. Aunque algunos expertos, como el paleontólogo Romain Amiot del Laboratorio de Geología de Lyon, advierten que encontrar huevos en el sur de Francia es relativamente común y piden cautela para no exagerar, coinciden en su inmenso valor científico.

El análisis de las cáscaras proporcionará información vital sobre la biodiversidad prehistórica y cómo los antiguos ecosistemas reaccionaban al cambio climático. Por ahora, el destino de estos fósiles está asegurado. Para evitar el saqueo y el mercado negro, donde pueden venderse por más de $20,000 dólares, Cabot ha decidido que los restos permanecerán enterrados en su sitio original y se integrarán a la exhibición del museo. “Merecen ser vistos aquí, no terminar en un sótano o en una estantería”, sentenció.

Los titanosaurios siguen sorprendiendo a los científicos

El hallazgo de los huevos en Francia no ha sido la única noticia reciente sobre el género de los titanosaurios. Hace algunas semanas, se confirmó en Tailandia el descubrimiento del Nagatitan chaiyaphumensis. Este saurópodo, que vivió hace más de 100 millones de años, medía 27 metros de largo y pesaba 27 toneladas (el equivalente a nueve elefantes adultos), coronándose como el dinosaurio más grande jamás hallado en el Sudeste Asiático.

De acuerdo con el estudio del descubrimiento, publicado en la revista Scientific Reports, el animal vivió entre hace 100 y 120 millones de años, mucho antes de la aparición del famoso tiranosaurio rex. Aunque los fósiles fueron encontrados hace una década por habitantes locales cerca de un estanque en la provincia tailandesa de Chaiyaphum, las excavaciones y análisis científicos concluyeron hasta 2024.

El nombre Nagatitan chaiyaphumensis combina varias referencias culturales y científicas. “Naga” hace alusión a una criatura mitológica similar a una serpiente presente en varias culturas asiáticas y está relacionada con el agua y el budismo. “Titán” proviene de la mitología griega y hace referencia a gigantes, mientras que “chaiyaphumensis” señala la región donde fueron encontrados los restos. Si bien, los especialistas detectaron similitudes con otros saurópodos ya conocidos, identificaron características únicas que permitieron clasificarlo como una especie completamente nueva.

INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO

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