Irán rescata empate ante Nueva Zelanda en Tierras Estadounidenses

Miroslava Mendoza

La capacidad de Irán y Nueva Zelanda de sorprender, confirmó que en la Copa del Mundo 2026, no hay rival chico. Los Príncipes de Persia lucían como los favoritos, pero los All Whites mostraron que tienen un corazón enorme para regalar un juegazo en el estadio Los Ángeles, 2-2 final.

Los Kiwis mostraron una versión nunca antes vista en un Mundial. Se fueron dos veces arriba en el marcador, pero su inexperiencia volvió a pesarles en los momentos claves y les dieron la oportunidad a los iraníes de recuperarse. Las anotaciones estuvieron llenas de magia y belleza.

Pensar en que un duelo entre árabes y neozelandeses podría parecer un aburrimiento seguro, aunque en el terreno de juego, los dos equipos entregaron uno de los choques más emocionantes en lo que va de la justa.

Las miradas, por el tema social, estuvieron puestas en la lateral derecha de los oceánicos. Tim Payne y su creciente popularidad en redes hicieron que la mayoría apoyara al que, en el papel, era el visitante.

Nueva Zelanda no le falló a aquellos que confiaron. Los All Whites fueron al ataque con el consentimiento iraní. La tibia marca de los centrales persas permitieron a Chris Wood, la figura futbolística kiwi, apareció para bajar una pelota en el área. Just, con picardía en la mirada, le quitó el esférico al 9 para sacar un potente disparo que se anidó en las redes.

El golpe fue certero y levantó a Irán de su letargo. Los Guepardos sacaron su fiereza unos minutos después. Ramin Rezaeian mandó un pase a la entrada del área, pese a que la pelota no le fue devuelta de inmediato, confió en que podría cazar el esférico. Después de unos rebotes, el lateral derecho iraní se encontró el empate ante la sorpresa de todos.

La pasión de ambos se notó en pelotas concretas. Wood y Taremi mostraron personalidad para ayudar a sus compañeros, que se cansaron de errar con pelotas que mandaban a un costado de las porterías.

En el complemento, otra vez Nueva Zelanda golpeó. La fórmula fue la misma. Wood tocó para Just. En el área, Elijah picó ante la barrida de la zaga y la estirada del arquero para volver a mover las piolas.

Irán no se quedó tranquilo. Buscó empatar con un futbol ofensivo. Los cambios hicieron al choque más dinámico, hasta que la paridad por fin llegó. Un centro desde la derecha de Rezaeian, fue medido a la perfección por Mohebi. Solito en el área, el 8 cabeceó directo al palo, con dramatismo, el esférico terminó en la red.

El juego volvió a ser intrépido para los dos. Irán y Nueva Zelanda quisieron la victoria, pero los goles no volvieron a aparecer. Con un grupo lleno de empates, el no recibir amonestación mandó a los Kiwis a la cima. ¡Vaya sorpresa”

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