William Zepeda busca hacer historia en peso ligero

Digital Administrador

La división de los ligeros tiene 82 años de historia para los mexicanos y El Camarón buscará escribir un nuevo capítulo defendiendo el verde y oro.

Desde que Juan Zurita conquistó el campeonato mundial de peso ligero en 1944, México ha forjado una rica tradición en una de las divisiones más emblemáticas del boxeo profesional.

Durante poco más de ocho décadas, las 135 libras han sido escenario del surgimiento de algunas de las máximas figuras del pugilismo, campeones que con sus actuaciones consolidaron a la categoría como una de las más importantes para el boxeo a nivel mundial.

Sin embargo, con el triunfo de William “Camarón” Zepeda sobre Lamont Roach el fin de semana se escribió un nuevo capítulo para el boxeo tricolor en esa historia. Su coronación como campeón mundial ligero del Consejo Mundial de Boxeo (WBC) no sólo significó la conquista de un cinturón de los más prestigiosos del deporte, sino que puso fin a una espera de 15 años sin un monarca mexicano nacido en el país en esta división, desde que Antonio DeMarco se proclamó campeón.

Consciente de la responsabilidad que implica portar el cinturón verde y oro, el mexiquense aseguró que su meta es trascender más allá de un campeonato y convertirse en un referente para las nuevas generaciones.

“Llegó el momento de volver a poner a México hasta arriba en esta división. Es un gran compromiso, pero es algo con lo que había soñado. Yo crecí viendo a algunos de los mejores exponentes en esta división y mi objetivo es poner mi nombre en letras de oro, que en muchos años se hable de mí como ahora yo hablo de ellos”, declaró Zepeda en entrevista con Heraldo Deportes.

Aunque la historia de los campeones mexicanos en el peso ligero comenzó en 1944 con Juan Zurita, quien conquistó el título de la entonces National Boxing Association (NBA), antecedente de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), el legado tricolor dentro del Consejo Mundial de Boxeo inició en 1972. 

Ese año, Erubey “Chango” Carmona derrotó a Armando “Mando” Ramos para convertirse en el primer campeón mexicano de las 135 libras del organismo, logro al que meses después se sumó Rodolfo “Gato” González.

La siguiente gran etapa llegó en la década de los ochenta con José Luis Ramírez, quien recuperó el campeonato en 1984, y posteriormente con Julio César Chávez, cuyo reinado consolidó al peso ligero como una de las divisiones más representativas del boxeo mexicano. En los años noventa, Miguel Ángel González y César Bazán mantuvieron la presencia nacional entre la élite de la categoría.

El nuevo milenio tuvo como protagonistas a José Luis Castillo, considerado uno de los mejores pesos ligeros de su generación, además de Humberto Soto y Antonio DeMarco, quien en 2011 se convirtió en el último mexicano nacido en el país en conquistar el cinturón del WBC antes de la llegada de Zepeda.

Con su victoria, el “Camarón” se convirtió apenas en el décimo campeón mexicano del peso ligero del Consejo Mundial de Boxeo desde la creación del organismo en 1963, integrándose a un grupo reservado de monarcas que dejaron una huella en la historia del boxeo nacional.

La división también ha sido cuna de algunas de las mayores leyendas del pugilismo mundial. Nombres como Roberto Durán, Alexis Argüello, Edwin Rosario, Héctor “Macho” Camacho y Manny Pacquiao elevaron el prestigio de las 135 libras con actuaciones que marcaron distintas épocas y consolidaron a la categoría como una de las más competitivas del deporte.

Ahora será William Zepeda quien tenga la responsabilidad de mantener viva esa tradición. Cada defensa del campeonato representará una nueva oportunidad para consolidar su lugar entre los grandes nombres del peso ligero y para devolver a México el protagonismo en una división que históricamente ha sido sinónimo de gloria para el boxeo nacional.

INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO

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