La diplomática Marta Bárcena analiza los contrastes entre los modelos de gobierno de ambos países, las disputas históricas por la representación regional en la ONU y los factores sociopolíticos que impulsan el giro electoral en Brasil.
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum podría quedar virtualmente solo en el contexto latinoamericano como el único gobierno de izquierda progresista, dependiendo de los resultados de la segunda vuelta electoral en Brasil. Así lo señaló la embajadora eminente Martha Bárcena, quien advirtió que, de ratificarse el triunfo de Flávio Bolsonaro con más del 50% de los votos, el panorama regional para México cambiaría significativamente.
La embajadora subrayó que, aunque el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y el de México se identifican con la izquierda, existen diferencias fundamentales en sus modelos de gestión y ejercicio democrático. Mientras que el gobierno brasileño ha mantenido una postura crítica frente a situaciones en Nicaragua y Venezuela, la administración mexicana ha evitado cuestionar los abusos o la falta de procesos electorales en dichas naciones.
“Creo que efectivamente parecería haber una mayor tendencia hacia el autoritarismo en el gobierno mexicano y que Lula siempre ha defendido la democracia”, dijo en entrevista para El Heraldo Radio.
“Sin embargo, también Lula ha basado el desarrollo del Partido de los Trabajadores en un caudillismo muy personalizado que en ese sentido pues se asemejaría también al caudillismo que a veces vemos en Morena de su fundador”, agregó.
La rivalidad histórica entre México y Brasil por el liderazgo en América Latina
Más allá de las ideologías, Bárcena destacó que la relación entre México y Brasil ha sido históricamente compleja debido a que ambos países compiten por el liderazgo en América Latina. Esta rivalidad se manifiesta claramente en foros internacionales como la Organización de las Naciones Unidas, donde los intereses de ambas naciones suelen contraponerse, especialmente en temas como la reforma del Consejo de Seguridad.
“Brasil desde hace tiempo tiene una política exterior de Estado que busca el cambio, por ejemplo, en el Consejo de Seguridad y que Brasil pase a ocupar un sitio permanente en el Consejo de Seguridad alegando que representaría a toda América Latina”, dijo.
Además de esto, indicó que México siempre se ha negado a decir que Brasil representa a toda América Latina y las propuestas de México para la reforma del Consejo de Seguridad han sido contrarias siempre a los intereses brasileños y a favor de los intereses mexicanos, lo cual ha generado fricciones, aunque no desencuentros entre sus gestiones.
¿Qué pasará en las elecciones de Brasil?
Sobre los resultados de la primera vuelta, la diplomática explicó que el desempeño de Lula responde a un desgaste natural y a cambios en las preferencias de los votantes brasileños. Destacó que hay 3 factores que han jugado un papel determinante en el apoyo hacia el Partido Liberal y un desencuentro en las urnas con Lula.
- La edad del candidato
- El deseo de sectores jóvenes de emprender
- La creciente influencia de las iglesias evangélicas
“Para muchos votantes brasileños, sobre todo entre los jóvenes, votar por un presidente que va a cumplir 81 años este mes y que terminaría su mandato con 85 años, pues no resulta muy atractivo ya”, dijo.
“Luego hay otras explicaciones también que son muy típicas de Brasil, que es la creciente influencia del protestantismo en Brasil, de las iglesias evangélicas y de otras iglesias que se alinean en buena medida con el voto pro Bolsonaro”, finalizó.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO