Canelo Álvarez cumple 15 años de su primer título mundial

Miroslava Mendoza

Hace 15 años, el nombre de Saúl “Canelo” Álvarez dejó de ser el de una promesa del boxeo mexicano para convertirse oficialmente en campeón mundial. 

El 5 de marzo de 2011, con apenas 20 años, el tapatío conquistó el título superwelter del Consejo Mundial de Boxeo (WBC) tras imponerse al británico Matthew Hatton en el Honda Center de Anaheim, California.

Aquella noche marcó el inicio de una trayectoria que con el paso del tiempo se convertiría en una de las más relevantes del boxeo moderno. 

Álvarez llegó a ese combate acompañado por el equipo que lo ha guiado durante toda su carrera profesional: José Chepo Reynoso y Eddy Reynoso, quienes lo respaldaron en el compromiso más importante que había enfrentado hasta ese momento.

El cinturón estaba vacante y enfrente tenía al hermano del excampeón mundial Ricky Hatton. Sin embargo, el mexicano llegó con confianza. Antes de esa oportunidad mundialista ya había derrotado a dos excampeones del mundo: el sudafricano Lovemore Ndou y el argentino Carlos Tata Baldomir.

Canelo subió al ring con un récord de 35 victorias, un empate y 26 nocauts. A pesar de su juventud, su actividad había sido intensa y el combate ante Hatton representaba la confirmación de su ascenso. 

Al final de los 12 rounds, las tarjetas de los jueces reflejaron con claridad lo ocurrido en el ring: 119-108, 119-108 y 119-108, un triunfo amplio —a pesar de que en el round siete le bajaron un punto por una infracción— que le permitió convertirse en campeón mundial por primera vez.

Ese logro se produjo en un momento particular para el boxeo. En 2011 la escena internacional estaba dominada por el estadounidense Floyd Mayweather Jr. y el filipino Manny Pacquiao, considerados entonces las principales figuras del deporte. Mayweather disputó ese año un solo combate, pero recuperó su condición de referente libra por libra al noquear en septiembre a Victor Ortiz para quedarse con el título welter del CMB.

Pacquiao, por su parte, tuvo dos presentaciones: venció a Shane Mosley en mayo y en noviembre sostuvo la segunda de su trilogía frente al mexicano Juan Manuel Márquez. Aunque el filipino fue declarado vencedor, la actuación del “Dinamita” generó un amplio debate sobre el resultado.

En ese escenario también comenzaban a surgir nuevas figuras, particularmente en México. Además de Álvarez, ese mismo año Julio César Chávez Jr. conquistó el título medio del CMB tras derrotar al alemán Sebastian Zbik, lo que alimentó la discusión sobre quién sería el nuevo referente del boxeo mexicano.

Tras coronarse, Álvarez construyó un reinado sólido en el superwelter del CMB. Defendió el cinturón ante rivales como Ryan Rhodes, Alfonso Gómez, Kermit Cintrón, Shane Mosley y Joselito López, además de unificar la división frente a Austin Trout al sumar el título de la Asociación Mundial de Boxeo.

Ese ciclo llegó a su fin en 2013 cuando enfrentó a Floyd Mayweather Jr. y sufrió la primera derrota de su carrera. Con el tiempo, el propio Álvarez ha señalado ese combate como un punto de inflexión que lo obligó a evolucionar. A partir de entonces inició una etapa de dominio que se extendió por más de una década y lo consolidó como una de las principales figuras del boxeo internacional.

Quince años después, aquella victoria ante Matthew Hatton permanece como el punto de partida de su historia como campeón mundial.

INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO

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