La actividad futbolística en Irán entró en pausa luego de que la federación local determinara la suspensión indefinida de su liga profesional debido al contexto de tensión y seguridad que atraviesa la región. La medida ha impactado directamente a clubes, cuerpos técnicos y futbolistas, especialmente a los jugadores extranjeros que militan en el balompié iraní, quienes han comenzado a gestionar su salida del país ante la incertidumbre.
Diversos reportes internacionales señalan que la paralización del torneo responde a la necesidad de salvaguardar la integridad de los participantes, en un entorno marcado por la inestabilidad y restricciones logísticas que complican la movilidad dentro y fuera del territorio.
La decisión provocó la cancelación y reprogramación de partidos sin que, hasta el momento, exista una fecha oficial para la reanudación de la competencia.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO