Fueron seis años de tristezas desde el adiós de Tom Brady, pero hoy la sonrisa ha vuelto a los New England Patriots, que este domingo lograron el boleto al Super Bowl LX con una victoria apretada de 10-7 en Denver contra los Broncos, marcador por condiciones climáticas adversas y un duelo absolutamente defensivo.
Después de construir una dinastía con Brady y Bill Belichick como coach, ganando seis veces el Super Bowl en dos décadas, fueron tiempos complicados en New England para la franquicia. El año pasado apenas lograron cuatro triunfos y decidieron traer a Mike Vrabel para ayudar a Drake Maye a dar el siguiente paso, y la apuesta les salió perfecta.
“Lo que puedo prometer a nuestros aficionados es que mi staff, mis jugadores y yo daremos absolutamente todo lo que tengamos a nuestro alcance para no fallarles. ¡Vamos al Super Bowl!”, declaró el coach Mike Vrabel en la premiación.
INFORMCIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO