Después de que los Philadelphia Eagles se coronaran en la temporada 2024, era lógico que las casas de apuestas los pusieran como favoritos para conseguir el bicampeonato.
Como cada temporada, el año pasado los aficionados estuvimos esperando con muchas ansias que llegara el mes de septiembre y diera inicio la temporada 2025 de la NFL, ya que siempre existe la esperanza de que nuestro equipo favorito logre ganar el Super Bowl.
Después de que los Philadelphia Eagles se coronaran en la temporada 2024, era lógico que las casas de apuestas los pusieran como favoritos para conseguir el bicampeonato, sobre todo sin consideramos que su plantel no había sufrido ninguna baja significativa, pero aquí nos encontramos con la primera gran sorpresa del año, ya que nadie contaba con que su vestidor sufriría problemas muy pronto, gracias a la ríspida relación entre el receptor estelar A.J. Brown y el entrenador Nick Sirianni.
Durante muchas ocasiones, Brown manifestó públicamente su deseo de abandonar al equipo ya que consideraba que la ofensiva no estaba funcionando pues Jalen Hurts casi no le lanzaba el balón, situación que trató de minimizar Sirianni, pero con el paso del tiempo este malestar fue creciendo y detonó con la pronta eliminación de su equipo en la ronda de Comodines a manos de los San Francisco 49ers, aunque el que terminó pagando los platos rotos fue el Coordinador Ofensivo de los Eagles, al cual despidieron inmediatamente.
Así como la pronta eliminación del equipo campeón fue una gran sorpresa, lo que le sucedió a los Kansas City Chiefs de Andy Reid fue aún peor.
Para Patrick Mahomes ha sido la temporada más dura en lo que va de su carrera, debido a la falta de armas que tuvo a su disposición y la poca protección que recibió por parte de su línea ofensiva, lo que llevó al equipo a tener un pésimo arranque de temporada, del cual ya no pudieron reponerse.
Lo peor del caso fue lo sucedido en la semana 15, cuando se jugaban la supervivencia ante Los Angeles Chargers, pero en ese encuentro Patrick Mahomes se rompió los ligamentos de la rodilla, lo que pone en duda su participación para el inicio de la próxima temporada.
El hecho de no haber clasificado a los Playoffs ,lo cual no les sucedía desde el 2014, y el haber perdido a su Quarterback estrella, tiene a los aficionados de los Chiefs muy preocupados, ya que se ve muy complicado que próximamente puedan volver a la cima de la liga.
Otros dos equipos que no terminaron por dar el do de pecho fueron los Buffalo Bills y los Baltimore Ravens, a pesar de que sus respectivos Quarterbacks han sido ganadores del trofeo MVP en diferentes años.
Una serie de lesiones le impidieron a Lamar Jackson el poder demostrar sus mejores cualidades, lo cual lo resintió enormemente su equipo, el cual al igual que los Chiefs, no pudo clasificar a los playoffs, mientras que los Bills si pudieron colarse a la postemporada, aunque en la ronda Divisional los Denver Broncos exhibieron todas sus carencias y los dejaron eliminados.
Estos malos resultados, terminaron costándole el trabajo a John Harbaugh, quien llevaba 18 temporadas dirigiendo al equipo de Baltimore, y Sean terminó sufriendo el mismo destino, después de que dieran las gracias tras 9 temporadas al frente de los Bills.
Pero así como algunos equipos nos sorprendieron por no haber estado a la altura de las expectativas, otros tantos lograron superar con creces lo que se esperaba de ellos, como fue el caso de los Jacksonville Jaguars, quienes de la mano del entrenador Liam Coen, lograron convertirse en uno de los equipos protagonistas dentro de la Conferencia Americana.
Después de muchos años en los que el Quarterback Trevor Lawrence fuera catalogado como una de las mayores decepciones de la NFL, durante esta temporada demostró que talento tiene y de sobra, ahora solo le falta poder llegar a ser consistente, lo que podría llevarlo a la élite de la liga.
Y ni que decir del trabajo realizado por el entrenador Mike McDonald, quien, en su segundo año al frente de los Seattle Seahawks, logró armar una de las defensivas más temibles de la liga, la cual fue la que menos puntos permitió durante toda la temporada, y es precisamente gracias a esta misma defensiva que el domingo pasado levantaron el trofeo Vince Lombardi por segunda ocasión en la historia de la franquicia, a pesar de contar con un Quarterback de medio pelo como lo es Sam Darnold.
Los Denver Broncos fueron otros que sorprendieron gratamente, terminando la temporada regular como el sembrado número uno de la Conferencia Americana, gracias a la experiencia de su entrenador Sean Payton, quien ha sabido conjuntar un equipo bastante balanceado el cual cuenta con una de las mejores defensivas de la liga.
Lastimosamente la lesión que sufrió su Quarterback Bo Nix en la ronda Divisional, fue lo que les impidió el haber podido llegar hasta el Super Bowl, ya que una historia muy distinta hubiera sido si los New England Patriots se hubieran enfrentado a Nix y no a Jarrett Stidham en la final de Conferencia, aunque con esto no se trata de demeritar el trabajo realizado por los New England Patriots, a los cuales la llegada del entrenador Mike Vrabel les cayó como anillo al dedo.
Drake Maye es uno de los Quarterbacks más jóvenes y con mayor futuro en la NFL, pero para que pueda seguir desarrollando y elevando su nivel de juego, los Patriots tendrán que hacer algo de manera urgente con su línea ofensiva, la cual fue una coladera en el Super Bowl, ya que los defensivos de los Seahawks estuvieron todo el tiempo encima de Maye.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO