Dos monjas fueron detenidas por acusar robar las obras del convento en donde residían, durante el pasado jueves 28 de noviembre. De acuerdo con medios españoles, un hombre identificado como comprador de antigüedades, también fue capturado por la Guardia Civil por presuntamente colaborar con las mujeres feligreses.
Una de las presuntas ladronas, identificada como Laura García de Viedma, también conocida como sor Isabel de la Trinidad, era la abadesa del convento, quien funge como la autoridad administrativa y espiritual en una comunidad de monjas. La segunda involucrada, fue únicamente identificada como Sor Paloma. Ambas mujeres formaban parte de la Orden de las Hermanas Clarisas.
Monjas intentaron vender piezas del convento
Las indagatorias aseguran que la Guardia Civil detectó varias de las antigüedad pertenecientes al convento en el mercado de la localidad, piezas cuyo alto valor delataba que eran propiedad del Monasterio de Santa María La Bretonera, en Belorado. Una de las piezas, que era una figura de San Antonio de Padua del siglo XVII, fue recuperada por las autoridades madrileñas.
Otras integrantes de la comunidad de monjas acudieron al juzgado de las imputadas para emitir sus declaraciones en relación a la apropiación indebida. Francisco Canals, portavoz de las exclarisas, informó a medios locales que el operativo policial en el Monasterio de Orduña fracasó al intentar llevarse a ambas monjas.
En mayo de 2024, hizo público su manifiesto para renunciar a la Iglesia Católica, incluso meses antes de que fuera acusada de robar obras del convento para venderlas de manera ilegal.
Monja lamenta el trato de las autoridades
“No sé si somos las peores terroristas que tiene este país, pero desde luego dudo mucho que a otras personas se les trate como se nos está tratando a nosotras”, se quejó una de las monjas a través de Instagram.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO