Ambos casos llamaron la atención no solo por la violencia con la que actuaron los jóvenes, sino que también por los discursos y mensajes que ambos compartían en redes sociales.
El ataque ocurrido el pasado martes 24 de marzo en una preparatoria de Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde un adolescente identificado como Osmar “N” abrió fuego dentro del plantel, no solo provocó conmoción por la muerte de dos profesoras, sino que también llamó la atención al movimiento Incel, un fenómeno que ha ido ganando popularidad entre jóvenes en las redes sociales, particularmente en grupos de Facebook.
Tras lo ocurrido, comenzaron a difundirse videos e imágenes que presuntamente el joven publicó horas antes. En ese material se le observa con un arma larga, vestido de negro y con el rostro cubierto. Estas publicaciones se viralizaron rápidamente y se convirtieron en uno de los elementos que más llamaron la atención, pues, aparentemente, se habrían publicado horas antes del doble homicidio.
Fueron algunos usuarios en redes señalaron quienes se dieron cuenta que, entre los perfiles de Osmar, habían mensajes y referencias que han sido relacionadas con la llamada comunidad incel, un término que circula en internet para describir a grupos donde se comparten ideas sobre rechazo social, frustración personal y relaciones fallidas. Esta pista habría dado un giro en el caso, relacionándolo con otro crimen similar ocurrido el año pasado en CCH Sur.
El caso de Lex Ashton y las similitudes señaladas en redes
A partir de estos elementos, el caso comenzó a compararse con el de Lex Ashton, registrado en el CCH Sur, donde también se documentó actividad en redes sociales previa al ataque. En ese episodio, el agresor compartió imágenes en las que mostraba los objetos que posteriormente utilizó para atacar a sus compañeros, ocasionando la muerte de uno de ellos.
Los hechos ocurrieron el 22 de septiembre de 2025 dentro del CCH Sur de la UNAM, cuando el joven de 19 años ingresó al plantel con armas blancas ocultas en su mochila y atacó a un estudiante de 16 años, quien perdió la vida, además de herir a un trabajador que intentó detenerlo.
De acuerdo con las investigaciones, el agresor actuó dentro de las instalaciones escolares sin que hubiera filtros de seguridad que detectaran las armas, lo que evidenció fallas en el control de acceso al plantel. Tras el ataque, se difundieron publicaciones que el propio joven había compartido previamente en redes sociales. En ellas aparecía con objetos como cuchillos, además de mensajes donde expresaba aislamiento, enojo y frustración personal.
Algunas de esas publicaciones incluían frases donde hablaba de sentirse solo y sin vínculos cercanos, así como advertencias de que realizaría un acto violento. También se señaló que participaba en espacios digitales vinculados a la llamada comunidad incel, donde se comparten discursos de rechazo social y resentimiento.
¿Qué son los incels?
El término incel proviene del inglés involuntary celibate, que en español se traduce como “célibe involuntario”. Se utiliza para describir a personas, principalmente hombres, que afirman no poder establecer relaciones afectivas o sexuales, pese a desearlo. Con el tiempo, el concepto dejó de ser solo una etiqueta descriptiva y pasó a asociarse con comunidades en internet donde se comparten experiencias, ideas y, en algunos casos, discursos más radicales.
En estos espacios digitales, los usuarios suelen expresar sentimientos de rechazo, frustración o aislamiento, y en ocasiones atribuyen su situación a factores externos, como normas sociales o dinámicas de género. Algunas de estas comunidades han desarrollado su propio lenguaje, referencias y formas de interpretar las relaciones personales.
Aunque no todas las personas que se identifican con el término comparten posturas extremas, ciertos grupos dentro de estas comunidades han sido señalados por difundir contenidos que incluyen resentimiento.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO