El conductor, un ciudadano italiano de origen marroquí avanzó sin frenar hasta estrellarse contra el escaparate de una tienda.
Una tarde de compras y paseo se transformó en escenario de terror este sábado en el norte de Italia, luego de que un automovilista atropellara a gran velocidad a varios peatones en el centro histórico de Módena. El ataque dejó un saldo de ocho personas heridas, cuatro de ellas de gravedad, antes de que el sospechoso fuera sometido por ciudadanos y posteriormente detenido por la policía. Las autoridades locales mantienen abierta la investigación y aún no descartan que se trate de un acto terrorista.
Imágenes de cámaras de seguridad difundidas por medios italianos muestran el momento en que el vehículo circula a toda velocidad por la calle Emilia Centro, una vía peatonal sumamente concurrida los sábados por la tarde, embistiendo a ciclistas y transeúntes a su paso.
El ataque y la valiente intervención ciudadana
El conductor, un ciudadano italiano de origen marroquí de 31 años y graduado en Economía, avanzó sin frenar hasta estrellarse contra el escaparate de una tienda, colisionando de frente contra una mujer. De acuerdo con los reportes médicos, el impacto fue tan devastador que a una de las víctimas ingresadas al hospital se le tuvieron que amputar ambas piernas. Entre los heridos se identificó también a ciudadanos de nacionalidad alemana y polaca.
Tras el choque, el sujeto descendió del automóvil que comenzaba a emanar humo e intentó darse a la fuga a pie. Sin embargo, su huida fue frustrada por la intervención de cuatro transeúntes que lo persiguieron y acorralaron. En un intento desesperado por escapar, el agresor sacó un cuchillo e hirió a uno de los civiles antes de ser finalmente derribado y neutralizado en el suelo.
“Escuché los golpes y vi a personas siendo atropelladas. El coche se me vino encima y logré tirarme al suelo”, relató un testigo con heridas en la cabeza, quien además formó parte del grupo que sometió al atacante. “El conductor no parecía estar en condiciones normales”.
Historial psiquiátrico bajo la lupa
En conferencia de prensa, la prefecta de Módena, Fabrizia Triolo, detalló que el detenido no contaba con antecedentes policiales y que los análisis preliminares arrojaron que no se encontraba bajo los efectos de drogas o alcohol en el momento del incidente. No obstante, reveló que el sospechoso cuenta con un historial de problemas de salud mental.
“Había recibido tratamiento en un centro de salud mental por trastornos esquizoides en 2022, pero le perdimos la pista tras aquel periodo inicial de observación”, explicó Triolo. Las fuerzas del orden ya han realizado un registro en su domicilio, ubicado en las inmediaciones de Módena, buscando indicios que aclaren el móvil de los hechos.
Autoridades piden prudencia
El alcalde de la ciudad, Massimo Mezzetti, condenó enérgicamente el suceso y expresó su profundo agradecimiento a los ciudadanos que demostraron una gran valentía y sentido cívico al detener al agresor. “Sea cual sea su naturaleza, es un hecho extremadamente grave. Si se tratara de un atentado, sería aún más grave”, subrayó el mandatario local.
Por su parte, el presidente de la región de Emilia-Romaña, Michele de Pascale, calificó el atropello como un “acto extremadamente grave”, pero instó a la opinión pública a mantener la calma y esperar los resultados de las investigaciones oficiales para comprender con certeza la naturaleza y los verdaderos motivos detrás de esta tragedia.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO