Jaime Camil y Natalia Téllez presentaron “Atrápenlo quien pueda” en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), durante una conferencia en la que hablaron sobre esta comedia romántica, que apuesta por las risas sin dejar de lado temas como el duelo, las inseguridades personales y la importancia de los vínculos familiares.
La película, dirigida por Alfonso Pineda Ulloa, sigue a dos adultos que deberán enfrentarse a sus propias dificultades mientras una niña se convierte en una pieza fundamental para cambiar el rumbo de sus vidas.
Para Camil, uno de los aspectos más atractivos del proyecto es que la comedia puede convivir con emociones profundas y ofrecer historias para públicos diversos.
El actor también defendió la variedad de géneros dentro de la industria cinematográfica, ante las críticas que suelen recibir las comedias románticas mexicanas.
“Está padrísimo que haya críticas, porque el cine provoca que te guste, que no te guste, que lo quieras ver o que no lo quieras ver”, señaló durante la conferencia, al considerar que una industria saludable necesita películas de distintos estilos y propuestas.
El actor sostuvo que “Atrápenlo quien pueda” tiene una historia con corazón y elementos que la distinguen de otras producciones del género. Para él, lo importante es que existan películas capaces de conectar con diferentes audiencias, desde las comedias y los romances hasta las propuestas de arte y las historias de crítica social.
Camil también compartió su interés por los guiones como punto de partida para elegir un proyecto. Más allá del tamaño de un personaje o del número de escenas que tenga, explicó que lo importante es que su participación contribuya al desarrollo de la historia.
“Soy muy fan de los guiones. Me gusta mucho leer guiones buenos”, comentó el actor, quien también manifestó su interés por el cine de terror y por trabajar con realizadores cuya visión le permita involucrarse en relatos que lo atrapen.
Natalia Téllez habla de las inseguridades de su personaje
Por su parte, Natalia Téllez destacó la vulnerabilidad de su personaje, una actriz que atraviesa un momento complicado en los ámbitos laboral, físico y emocional. A través de ella, la película aborda las inseguridades que aparecen cuando una persona siente que no ocupa el lugar que desea o que ha dejado de cumplir con las expectativas que tenía sobre sí misma.
“Lo que muestra es ese batallar en ocupar el espacio que tú crees y tú quieres ocupar cuando estás en otro, precisamente, cuando no eres el crédito, cuando no eres la guapa de la historia, cuando no eres el interés romántico de nadie”, explicó Téllez durante la conferencia.
Para la actriz, esa imperfección es precisamente una de las cualidades que hacen entrañable a su personaje, pues permite mostrar una faceta vulnerable con la que el público puede identificarse.
La historia también encuentra su centro emocional en Marina, la niña interpretada por la actriz infantil Isabella Arroyo, cuya relación con su padre impulsa buena parte de la trama a pesar de vivir su propio duelo por la pérdida de su madre, el personaje conserva una sensibilidad que le permite reconocer las necesidades emocionales de los adultos que la rodean.
Téllez destacó que Marina es quien termina por tejer la aventura y recordarles a los personajes qué es verdaderamente importante. Según explicó, tanto su personaje como el de Camil tienen comportamientos que los hacen parecer niños, mientras Marina demuestra una madurez emocional que los ayuda a avanzar.
“Ella es la que teje absolutamente toda esta aventura”, expresó la actriz sobre el papel de Isabella Arroyo en la historia.
Isabella Arroyo explica qué busca su personaje en la película
Durante la conferencia, Isabella Arroyo explicó que Marina busca el bienestar de su padre y desea que vuelva a sentirse acompañado después de la muerte de su madre.
Cuando conoce a Lucía, el personaje de Téllez encuentra en ella a alguien con quien puede sentirse segura y a quien considera una posible compañera para su papá.
Su intención, explicó la actriz infantil, no es únicamente reunir a los dos adultos, sino evitar que su padre continúe triste y ayudarlo a recuperar la alegría. De esta manera, la película coloca a una niña en el centro de una historia en la que el amor y la familia se construyen desde distintas perspectivas.
Los protagonistas también reconocieron el trabajo del director Alfonso Pineda Ulloa, a quien describieron como un realizador sensible y capaz de encauzar la energía del elenco para mantener el equilibrio entre los momentos cómicos y los pasajes más emotivos.
Téllez destacó su habilidad para abordar temas delicados, como el duelo de los personajes adultos y el de la propia Marina, sin perder el tono de comedia romántica. Camil, por su parte, resaltó la seguridad del cineasta para conducir el relato y transmitir confianza a los actores durante el rodaje.
INFORMACIÓN: UNO TV