América sacó un punto de donde parecía no haber nada. Cuando Chivas tenía controlado el Clásico Nacional, dominaba el partido y mantenía contra las cuerdas al conjunto azulcrema, apareció Miguel Borja para cambiar por completo una noche que parecía destinada al fracaso y terminó 2-2.
Guadalajara fue superior buena parte del encuentro. El Rebaño presionó, cerró espacios y aprovechó las dudas de una defensa americanista que volvió a presentar modificaciones importantes en el planteamiento de Guillermo Almada.
El primer golpe llegó al minuto 32. Un centro desde el costado derecho encontró completamente solo a Bryan González, quien apareció sin marca dentro del área y remató de cabeza para abrir el marcador.
Antes del descanso llegó el segundo. Un servicio desde la izquierda terminó en un balón dividido frente al arco. Miguel Vázquez intentó quedarse con la pelota tras un desvío, pero Ricardo Marín metió el pie antes que el defensor y marcó el 0-2.
Chivas mantuvo el control hasta cerca del minuto 70. Rodolfo Cota evitó que la diferencia fuera mayor y América apenas encontraba caminos para generar peligro sobre la portería de Raúl “Tala” Rangel.
Entonces apareció Borja como héroe
El delantero colombiano, uno de los refuerzos del conjunto azulcrema, marcó primero con una chilena espectacular que levantó a todo el estadio y devolvió vida al América. El gol cambió por completo el ánimo del encuentro al minuto 71.
Tres minutos después, el propio Miguel Borja volvió a aparecer para marcar el empate y desatar la locura en las tribunas. Lo que parecía una derrota prácticamente sentenciada terminó convertido en una reacción fulminante.
El golpe fue demoledor para Guadalajara, que había manejado el partido durante más de una hora y no encontró respuesta ante el envión americanista.
América no consiguió la victoria número 100 ante su máximo rival en este histórico enfrentamiento, pero rascó un punto de una noche que parecía completamente perdida. El empate, sin embargo, no termina con una racha que ya pesa.
Las Águilas acumulan nueve clásicos consecutivos sin ganar ante Chivas, Cruz Azul y Pumas, contemplando también los encuentros de Liguilla. Un número que, pese a la reacción, sigue creciendo y se vuelve cada vez más pesado para la institución azulcrema.
En una noche que parecía encaminada a otro golpe para el América y a una alegría histórica para Chivas, que buscaba hilar tres victorias consecutivas ante su archirrival por primera vez desde 2006, Miguel Borja cambió la historia con dos goles y sostuvo a las Águilas cuando el vendaval rojiblanco parecía haberlas dejado sin respuesta.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO