La ley de amnistía en Venezuela ha tenido un impacto limitado en la liberación de presos políticos, pese a haber sido presentada como un mecanismo para reducir la población detenida por razones políticas.
La ley de amnistía en Venezuela ha tenido un impacto limitado en la liberación de presos políticos, pese a haber sido presentada como un mecanismo para reducir la población detenida por razones políticas.
De acuerdo con la ONG Foro Penal, aunque se han registrado más de 700 excarcelaciones en lo que va de año, solo 180 corresponden a la aplicación de esta medida. Actualmente, 473 personas continúan detenidas por razones políticas.
“En lo que respecta a la liberación de presos políticos, la ley de amnistía no ha sido la que ha producido esas liberaciones realmente, ni ha sido incluso la que ha impulsado”, asegura Alfredo Romero director de la ONG, al cumplirse dos meses de su aprobación por parte del Parlamento.
Añadió que la normativa aprobada a finales de febrero ha terminado siendo una especie de embudo. Explicó que las excarcelaciones, conforme pasan los días, han ido disminuyendo en lugar de ampliarse. En febrero hubo un pico que fueron las 180 personas y bajó inmediatamente, además que a muchos les han negado la solicitud de ser amnistiados.
Sin embargo, reconoce que la ley sí ha sido más eficiente para eliminar medidas cautelares o restrictivas a la libertad de cerca de 8.000 venezolanos que no estaban presos, y que ahora tienen libertad plena. “Pero la amnistía no es el centro de atención de todo esto, el tema es la liberación de la gente y que quedan todavía 473 personas”.
Alfredo Romero explica que la mayoría de las liberaciones al no estar vinculadas a la Ley de Amnistía, ocurren por decisiones de los jueces, que en muchos casos ni siquiera son explicadas o argumentadas. “Incluso extranjeros que los sacan sin orden ni nada, están libres y punto y todavía se mantiene en los expedientes como si estuvieran presos”.
Agrega que hay mucha discrecionalidad y poco razonamiento en las decisiones, “el mismo juez que encarcela, ahora da amnistía”. Por esa razón advierte que el problema del sistema judicial venezolano es estructural, “básicamente no es independiente, existe un control a través del Ejecutivo”.
Aplicación selectiva
Uno de los presos políticos, hoy libre, pero que le fue negada la amnistía, es el periodista Carlos Julio Rojas. Explica que en su caso el juez alegó que existe el delito de terrorismo, no obstante recuerda que otros detenidos con esa misma imputación han recibido la libertad plena.
Considera que las liberaciones siguen siendo discrecionales y sin garantías de transparencia. “La amnistía en Venezuela se está aplicando con una selectividad perversa, pareciera que la decisión de aprobar o no aprobar tiene que ver de quien eres preso tú.”