Ángel Fierro revela crisis emocional y obtiene respaldo del WBC para regresar

Alberto Trevera

Ángel Fierro atraviesa uno de los momentos más duros de su carrera. Tras un serio fallo en la báscula, que derivó en la cancelación de la pelea más importante de su vida, y una descalificación por una patada que dio a su rival en su compromiso más reciente, el panorama comenzó a oscurecerse para el tijuanense.

Los episodios encendieron las alarmas dentro de su equipo y, con el tiempo, el propio peleador reconoció que algo no estaba bien. A los 27 años, Fierro decidió dar un paso que describe como el más difícil de su carrera: aceptar que enfrenta un problema y buscar ayuda profesional.

Con ese propósito ingresó al centro de rehabilitación Hacienda Nueva Vida, donde pretende obtener la estabilidad emocional que reconoce haber perdido y, a partir de ahí, reconstruir su camino en el boxeo.

Ángel Fierro quiere una nueva oportunidad

Su familia fue el motor para afrontar esta decisión. Durante el Martes de Café, habló con claridad sobre la prioridad que representan sus tres pequeñas y cómo su situación personal terminó por exigirle un alto definitivo.

Al llegar al centro, afirmó que encontró un contraste que lo hizo dimensionar su realidad: “Me di cuenta de que soy un peleador más. La fama es un proceso y se acaba. Uno vuelve a ser una persona común y corriente. Gracias a Dios tengo un gran equipo a mi lado y ahora voy a retomar todo con respeto y con mucha humildad.”

En medio de esta etapa, encontró también un impulso adicional: la promesa que recibió por parte del presidente del WBC, Mauricio Sulaimán, de que, una vez recuperado, buscarían acercarlo nuevamente a una oportunidad titular.

Fierro entiende que ese objetivo dependerá únicamente de su disciplina y de su recuperación total.

Reconocer su situación fue, asegura, más duro que cualquiera de los golpes que ha recibido arriba del ring.

Fierro enfatizó que la decisión fue personal, aunque consultada con su familia, quienes conocen el peso de los problemas que ha enfrentado. Agradeció el respaldo de su promotora y del Consejo Mundial de Boxeo en este proceso.

Consciente de que el desempeño deportivo no puede sostenerse sin estabilidad emocional, Fierro resumió su aprendizaje en una frase contundente: “Puedo entrenar con los mejores del mundo, pero si no hay salud mental, no hay nada.”

INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO

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