La vida es un suspiro, quienes se dedican a la política y al marketing están conscientes de ello y por eso cada vez se adelantan más las campañas electorales y publicitarias de productos.
Apenas estamos comenzando octubre, faltan varias semanas para las celebraciones del Día de Muertos y Hallowen, pero en las tiendas departamentales, supermercados y redes sociales ya comienzan a abundar los productos navideños.
Uno puede ir tranquilamente al ´super´y encontrar arbolitos navideños, esferas, luces y otro tipo de adornos, mientras que lo relacionado con las fiestas de octubre y noviembre ya se encuentra en las secciones rezagadas.
Esto es un claro ejemplo de que hoy en día la vida va sin parar, todavía no nos reponemos al 100 por ciento de las celebraciones del mes patrio, nos falta el Día de Muertos pero ya estamos pensando en el fin del año.
En el tablero político está sucediendo algo similar, Morena es el más claro ejemplo de ello, al ya tener prácticamente amarrados a los perfiles que competirán por las 17 gubernaturas que se renovarán.
A la par, durante este miércoles se publicó la convocatoria para quienes aspiran a la candidatura de una diputación federal, dando únicamente cuatro días de registro a los interesados.
En menor medida, pero el resto de partidos políticos también están comenzando a mover sus piezas para no quedarse en desventaja frente al partido vinotinto y que ello se traduzca en una derrota en las urnas.
En Puebla, también tenemos ejemplos claros como el de la secretaria de Deporte y Juventud, quien decidió dejar su cargo en la administración estatal para enfocarse en sus compromisos deportivos y sus aspiraciones políticas.
Esto a pesar de que ni siquiera se ha publicado la convocatoria de Morena para definir las coordinaciones municipales de la cuarta transformación, lo que es igual que sus virtuales abanderados.
Hoy en día la vida va sin freno, ya no hay tiempo para detenerse ni un momento para descansar, mucho menos para reflexionar. Todo el tiempo estamos siendo bombardeados por mensajes políticos o venta de productos anticipados.
Como consuelo solo queda recordar la frase de una canción: En un mundo que va a la velocidad del rayo, aguanto el vuelo más si me agarro de tu mano.