Hasta ahora se reportan varios casos confirmados y sospechosos relacionados con el crucero, por lo que las autoridades sanitarias siguen de cerca el barco.
El crucero MV Hondius permanece anclado frente a las costas de Cabo Verde en medio de una emergencia sanitaria que ha dejado al menos tres personas muertas y varios pasajeros aislados bajo estrictas medidas de cuarentena. El barco, que partió desde Argentina con rumbo hacia Europa, quedó bajo vigilancia internacional después de que se detectaran casos relacionados con una cepa andina de hantavirus, una variante poco común que puede transmitirse entre humanos en contactos estrechos.
A bordo permanecen cerca de 150 personas entre pasajeros y tripulación, quienes desde hace días viven bajo restricciones similares a las aplicadas durante la pandemia de COVID-19. Las actividades recreativas fueron suspendidas, las zonas comunes quedaron prácticamente vacías y muchos viajeros permanecen encerrados dentro de sus camarotes mientras continúan los monitoreos médicos.
Reportes internacionales señalan que la situación dentro de la embarcación cambió drásticamente después de que comenzaron a aparecer los primeros síntomas entre algunos pasajeros. Varias personas presentaron fiebre, dolores musculares, escalofríos, náuseas y problemas respiratorios, síntomas que inicialmente fueron confundidos con una gripe común.
Con el paso de los días, el brote comenzó a escalar hasta que se confirmaron las primeras muertes relacionadas con el viaje. Entre las víctimas se encuentra una pareja de edad avanzada y un ciudadano alemán que falleció durante la travesía. Además, un británico permanece hospitalizado en estado delicado tras ser evacuado desde el barco hacia Sudáfrica.
Pasajeros viven bajo aislamiento y vigilancia médica
Three suspected #hantavirus case patients have just been evacuated from the ship and are on their way to receive medical care in the Netherlands in coordination with @WHO, the ship’s operator and national authorities from Cabo Verde, the United Kingdom, Spain and the Netherlands.… pic.twitter.com/olQBk6tdGk
— Tedros Adhanom Ghebreyesus (@DrTedros) May 6, 2026
Mientras el crucero continúa detenido cerca de África occidental, médicos y personal especializado han ingresado en distintas ocasiones para realizar revisiones sanitarias y coordinar evacuaciones de emergencia. Las autoridades sanitarias mantienen protocolos estrictos para evitar una mayor propagación del virus entre quienes siguen a bordo.
De acuerdo con testimonios difundidos en redes sociales y medios internacionales, muchos pasajeros permanecen prácticamente aislados dentro de sus habitaciones, donde reciben instrucciones constantes sobre higiene y monitoreo de síntomas. Algunas actividades nocturnas y espacios recreativos, incluyendo áreas acuáticas y entretenimiento, fueron suspendidos indefinidamente.
Otro de los aspectos que más impacto ha generado es el manejo de las personas fallecidas durante la travesía. Debido a que el barco permaneció varios días sin autorización inmediata para desembarcar, los cuerpos tuvieron que mantenerse dentro de instalaciones especiales de conservación mientras se resolvía la situación sanitaria y logística del crucero.
La tensión también aumentó por la incertidumbre sobre el destino final del barco. Aunque autoridades españolas aceptaron inicialmente el posible arribo del MV Hondius a las Islas Canarias, funcionarios regionales expresaron preocupación por los riesgos sanitarios y pidieron más información antes de autorizar el ingreso de pasajeros y tripulación.
Detectan cepa andina del hantavirus
La Organización Mundial de la Salud confirmó que en algunos pacientes evacuados se detectó la llamada cepa andina del hantavirus, una variante registrada principalmente en América Latina. Expertos señalaron que, a diferencia de otros tipos de hantavirus transmitidos únicamente por roedores, esta cepa sí puede propagarse entre personas en condiciones de contacto cercano.
Hasta ahora se reportan varios casos confirmados y sospechosos relacionados con el crucero. Las autoridades sanitarias internacionales también iniciaron el rastreo de contactos entre personal médico, trabajadores portuarios, paramédicos y miembros de la tripulación que convivieron con los pasajeros enfermos.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO