En cuatro años, la cifra de menores de edad migrantes atendidos por el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) cayó 96 por ciento. Este descenso fue al pasar de 40 mil 484 casos en 2022 a mil 248 en 2025.
Especialistas coinciden en que la reducción se debe al endurecimiento de la política migratoria en la frontera entre México y Estados Unidos. Principalmente, este cambio fue impuesto por el presidente Donald Trump.
El Sol de México obtuvo, vía solicitudes de transparencia y el análisis de informes del DIF Nacional, las estadísticas de atención que la dependencia federal brindó a menores migrantes de 2022 a enero a mayo de este 2026.
Las cifras muestran una caída sostenida. En 2022 fueron atendidas 40 mil 484 niñas, niños y adolescentes. En 2023 la cifra descendió a 36 mil 585. Además, para 2024 bajó a 5 mil 950. En 2025 se redujo a mil 248 y, de enero-mayo de 2026, únicamente 61 menores recibieron atención.
Entre las nacionalidades con mayor presencia se encuentran personas originarias de Colombia, Honduras, Venezuela, Rusia, Armenia, Guatemala y Perú.
Para Eunice Rendón, especialista en temas migratorios, la reducción del flujo migratorio es de 80 o 90 por ciento desde la entrada del gobierno de Trump a la fecha.
Advirtió que la disminución de personas en tránsito no significa que hayan desaparecido los riesgos para la niñez migrante.
Juan Martín Pérez García, coordinador de la organización Tejiendo Redes Infancia, coincidió en que la caída en el número de menores atendidos por el DIF responde principalmente al endurecimiento y la militarización de las fronteras. Además, esto fue impulsado por la política migratoria de Estados Unidos. También fue mantenido por el gobierno mexicano por la presencia de elementos de Guardia Nacional y el ejército.
“A partir de que llega el señor Trump presiona a la presidenta, como lo hizo en su momento con López Obrador, para reducir el flujo migratorio y sellar la frontera. Fue muy evidente que se reforzó el control tanto en la frontera sur como en la frontera norte”, señaló.
Las fronteras están militarizadas, se impide el paso de la población migrante y continúan las deportaciones bajo el argumento de protección
El especialista sostuvo que, aunque el discurso oficial habla de proteger los derechos de la población migrante, en la práctica prevalece una política de contención.
Los especialistas recordaron que, desde la reforma a la Ley de Migración de 2020, las niñas, niños y adolescentes migrantes, viajen solos o acompañados, ya no pueden permanecer en estaciones migratorias del Instituto Nacional de Migración (INM).
Eunice Rendón explicó que a partir de ese cambio legal el SNDIF asumió la responsabilidad de recibir y resguardar a los menores. Esto implicó nuevos retos en infraestructura, presupuesto y personal especializado.
Por su parte, Juan Martín Pérez García advirtió que, aunque existen leyes nacionales y tratados internacionales para proteger a la niñez migrante, en los hechos persisten las deportaciones. Adicionalmente, persiste la falta de seguimiento consular y las deficiencias para garantizar derechos como el asilo, la educación y la salud.
Además, señaló que México carece de un registro oficial que permita conocer cuántos niños y adolescentes migrantes permanecen en territorio nacional. Por ello, esto dificulta el diseño de políticas públicas y la asignación de recursos.
Respecto al papel del DIF, explicó que existe un protocolo nacional de atención coordinado entre el Sistema Nacional y los 32 sistemas estatales.
“Cuando la autoridad migratoria localiza o detiene a una familia migrante, las niñas y los niños no pueden permanecer en estaciones migratorias. Deben ser canalizados al Sistema DIF para recibir alojamiento y protección mientras se resuelve su situación migratoria”.
INFORMACIÓN: EL SOL DE MÉXICO