Tom Cruise protagonizará la nueva película de Iñárritu

Duval Rubio

Digger es una de esas películas que conviene ver sin saber demasiado, lo que parece una comedia negra sobre el poder, el ego y los excesos de los millonarios termina tomando un camino muy distinto al que anticipan sus avances, y ahí está, para mí, uno de sus mayores aciertos.

Dirigida por Alejandro González Iñárritu, la película es protagonizada por Tom Cruise, quien interpreta a Digger Rockwell, un poderoso empresario que busca demostrar que puede salvar a la humanidad después de provocar una catástrofe.

El elenco también incluye a Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons. La cinta fue producida por Iñárritu, Cruise, Mary Parent y Michael Sharp, con fotografía de Emmanuel “El Chivo” Lubezki.

Desde el tráiler, Digger parecía una sátira bastante burda, llena de situaciones grotescas y un humor que podía resultar demasiado evidente. Y, en parte, eso es lo que encontramos al principio, sin embargo, hay algo en la manera en que está contada la historia que cambia por completo la experiencia.

Sin entrar en spoilers, la película tiene un giro que no se revela en los avances y que vale la pena descubrir en la sala, por eso, más allá de lo que se pueda decir de sus aciertos o defectos, creo que es importante dejar que cada espectador viva esa experiencia por sí mismo.

Incluso la forma en que la cinta juega con las expectativas me parece una decisión original y, hasta cierto punto, una manera de anticipar lo que el público podría pensar de ella.

La premisa es interesante y sobre todo, actual, Iñárritu construye una historia alrededor de un hombre que representa el poder llevado al extremo, con todo lo que eso implica, ego, ambición y la idea de que una sola persona puede decidir el destino de los demás.

Pero creo que Digger tiene algo más que una crítica a los millonarios y empresarios que creen tener el mundo en sus manos, la película también juega con su propia condición de sátira.

Hay una especie de metarreferencia que termina por darle otro sentido a lo que estamos viendo, es una apuesta que podría parecer pretenciosa, muy al estilo de Iñárritu, pero que tiene más intención de la que aparenta.

Eso sí, el guion no siempre consigue mantener el mismo ritmo, hay discursos largos, referencias a temas actuales y momentos en los que la película parece querer decir demasiadas cosas al mismo tiempo, por momentos puedes perder el hilo, aunque no llega a sentirse pesada.

De hecho, cuando la historia comienza a convertirse en una sucesión de situaciones grotescas, el ritmo y la manera en que están planteadas ayudan a que esos momentos funcionen como un descanso antes de lo que viene.

¿Vale la pena ver Digger?
Creo que sí, aunque no necesariamente por las razones que uno podría imaginar antes de entrar a la sala, el mayor acierto de Digger es la manera en que presenta su historia y juega con las expectativas del público, el giro que no aparece en los tráilers le da un valor especial a la experiencia, y por eso considero que lo mejor es llegar sin conocer demasiados detalles.

Después de verla, claro que se puede discutir si su guion funciona, si su sátira es demasiado pretenciosa o si sus ideas terminan perdiéndose entre tantos excesos.

De hecho, creo que esos son algunos de sus puntos débiles, pero también me parece que su propuesta original merece algo más que descartarla por no ser lo que parecía en un principio.

El desenlace funciona porque te deja dentro de la realidad que construye la película, con esa sensación de que lo que acabas de ver no está tan lejos de lo que podría suceder.

No busca necesariamente ofrecer una lección o una solución, sino mostrar hasta dónde puede llegar el ego humano cuando se concentra demasiado poder en una sola persona.

Y ahí está la parte más inquietante de Digger, la posibilidad de que una catástrofe colectiva termine dependiendo de las decisiones de alguien que cree estar haciendo lo correcto.

No es una película perfecta, su guion puede ser irregular y su apuesta por la sátira puede resultar pretenciosa, pero su forma de contar la historia, el trabajo visual de Lubezki y la oportunidad de ver a Tom Cruise en un registro distinto hacen que valga la pena.

La recomendaría especialmente a quienes disfrutan de las comedias negras, las sátiras incómodas y el cine de Iñárritu. También a quienes quieran ver a un actor conocido por sus películas de acción haciendo algo completamente diferente.

Mi recomendación es llegar sin saber demasiado, hay películas que se disfrutan más cuando uno conoce todos sus detalles, y otras en las que descubrir qué está pasando forma parte de la experiencia. Digger pertenece a la segunda categoría.

INFORMACIÓN: UNO TV

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