En 2024 y sin tener intenciones, el proceso interno de Morena para definir a sus candidatos provocó que las cifras de desempleo fueran en aumento, hecho que busca corregirse para los comicios del 2027.
Durante el anterior proceso electoral, uno de los requisitos de la convocatoria morenista fue que quienes tuvieran aspiración para una candidatura y tuvieran un cargo público o partidista, tenían que renunciar a él.
Esta situación, provocó que una gran cantidad de personas dejaran sus empleos con la ilusión de obtener una postulación, lo cual en la mayoría de los casos no se logró y propició niveles elevados de desempleo.
Un ejemplo de ello es el de Juana Guadalupe Marmolejo Sánchez, quien en 2023 se desempeñaba como secretaria de Comunicación del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, siendo una posición que dejó para ir en busca de la postulación para la presidencia municipal de Izúcar de Matamoros, sin tener éxito.
Como aprendizaje, se espera que las convocatorias para la definición de los coordinadores de la cuarta transformación subsane dicha situación, ya que la renuncia al encargo no se solicitará al momento de inscribirse en el proceso, sino que se tendrá que hacer una vez que se haya hecho la encuesta y definido a un ganador, según lo expresado por fuentes del partido vinotinto..
Es decir, si Miguel – por poner un ejemplo – es trabajador de gobierno o forma parte de la dirigencia del partido, se inscribe para ser candidato por una diputación local y gana la encuesta interna, será en ese momento cuando tenga que dejar sus responsabilidades , para que de esta manera no se quede sin empleo y sin candidatura.
Al menos esta es la intención que se tiene, ya veremos si en la convocatoria final se aplica o se deja igual que en el proceso anterior.
De esta manera el partido vinotinto parece haber aprendido de sus equivocaciones, ya que por querer llevar un proceso transparente terminó perjudicando a quienes buscaban representarlo en las urnas.
Al final y como todo en la vida, el pasado nos sirve para aprender de los errores y no equivocarnos en el futuro.