La crisis por el suministro de agua contaminada en el Área Metropolitana de Guadalajara se mantiene como una problemática sin resolver, afectando a cientos de colonias. A pesar de que hace 15 días se presentó un amparo colectivo contra el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), las autoridades estatales y municipales no han logrado determinar la causa del deterioro en la calidad del líquido que llega a los hogares.
En entrevista para el programa de República H con Sofía García, Marco Gutiérrez, activista que da seguimiento a esta situación, señaló que existe una falta de claridad por parte de las autoridades sobre el origen del problema. Según el entrevistado, las versiones oficiales han sido contradictorias, variando desde supuestas descargas clandestinas hasta la necesidad de limpiar los tinacos de los domicilios.
Impacto en la salud y economía familiar
El suministro de agua en condiciones inadecuadas ha generado graves afectaciones en la vida cotidiana de miles de personas. Los reportes ciudadanos describen agua con coloraciones café, blanquecina o amarilla, además de olores fétidos que impiden su uso para actividades básicas como el aseo personal, el lavado de utensilios de cocina o la higiene bucal.
Gutiérrez destacó que esta situación ha derivado en problemas de salud que incluyen afecciones en la piel, enfermedades gastrointestinales y daños en ojos y cabello. Ante la desconfianza en el servicio público, las familias se ven obligadas a realizar un gasto adicional para adquirir agua de garrafón, filtros y cloro, lo que impacta directamente en su economía.
Falta de transparencia en el plan de acción
Respecto a las medidas anunciadas por el SIAPA, el activista cuestionó la opacidad con la que se manejan los proyectos de modernización y las supuestas 30 acciones para solucionar la crisis. Aunque el gobierno estatal ha mencionado la necesidad de realizar obras en plantas potabilizadoras y acueductos, no se ha detallado el origen de los recursos ni el plan técnico específico.
Las solicitudes de transparencia presentadas por la ciudadanía han sido respondidas por el SIAPA argumentando la inexistencia de documentos que respalden dichas estrategias. Ante este panorama, la incertidumbre persiste entre los habitantes, quienes temen que la crisis sea utilizada como pretexto para privatizar el servicio o generar endeudamiento público.
En cuanto a las medidas paliativas, el Congreso de Jalisco aprobó recientemente un descuento del 80 por ciento en el recibo del agua, una medida que, si bien representa un alivio económico, no resuelve la demanda principal de la población: contar nuevamente con agua potable y limpia para sus necesidades diarias.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO