Los Minnesota Vikings llegarán a ese encuentro con varias nuevas caras en su plantilla, siendo la principal de ellas la del Quarterback Kyler Murray.
Como parte de la expansión global de la NFL, desde hace unos meses la propia liga había confirmado que este año el equipo de los San Francisco 49ers jugarían un partido como locales en el remodelado Estadio Banorte en la Ciudad de México, pero no dieron a conocer al equipo que enfrentarían, por lo que las expectativas de los aficionados eran muy altas para saber quiénes serían elegidos sus contrincantes.
Durante las últimas semanas mucho se había especulado que su rival serían los Miami Dolphins, sin embargo, el día de hoy la NFL anunció de manera oficial que el partido que se jugará en la Ciudad de México el próximo 22 de noviembre de este año será entre los San Francisco 49ers y los Minnesota Vikings, quienes jugarán en el tradicional partido del Sunday Night Football.
El equipo de los 49ers es uno de los más populares y queridos en nuestro país, por lo que no fue ninguna sorpresa que cedieran de su calendario un partido de local para poder jugarlo en el Estadio Banorte, al cual ellos mismos lo llaman el Levis Stadium del Sur (el Levis Stadium es su casa en San Francisco), y es que siempre que han venido han abarrotado el estadio con sus fieles seguidores.
Para el equipo que comanda Kyle Shanahan este no será su único encuentro fuera de los Estados Unidos, ya que en la primera semana enfrentarán a su rival divisional de Los Angeles Rams en Melbourne, Australia, país que por primera vez recibirá un partido de NFL.
El tener que salir dos veces de los Estados Unidos puede representar una desventaja para los equipos, ya que el hecho de tener que estar viajando causa un mayor desgaste en los jugadores, por lo que la directiva que encabeza John Lynch, Gerente General de San Francisco, trató de hacer todo lo posible por traer como rival a México al equipo de los Rams, con la intención de que ellos sufrieran el mismo desgaste, aunque esto no lo permitió el Comisionado Roger Goodell, pero éste tuvo que ceder en cuanto al rival en turno, cambiando a los Vikings por los Dolphins, ya que el equipo de Miami también cuenta con bastante afición en nuestro país, y así poder garantizar que el estadio Banorte se pintará completamente con los coleres rojo y oro cuando enfrenten al equipo de Minnesota, el cual no cuenta con tanta afición fuera de su país.
Los Minnesota Vikings llegarán a ese encuentro con varias nuevas caras en su plantilla, siendo la principal de ellas la del Quarterback Kyler Murray, a quien adquirieron este año en la agencia libre.
Aunque aún no es un hecho que Murray será su Quarterback titular este año, lo más probable es que termine siendo así, pero primero tendrá que vencer a J.J. McCarthy en los campamentos de entrenamiento para quedarse con el puesto. A McCarthy lo seleccionaron apenas en el 2024 durante la primera ronda del draft, creyendo los Vikings que se convertiría en su Quarterback franquicia del futuro, pero desde que llegó a la NFL las constantes lesiones le han impedido demostrar su mejor nivel, y al contar con el receptor abierto Justin Jefferson, quien es uno de los mejores de la liga, la directiva del equipo sabe que no puede darse el lujo de desaprovechar los mejores años de su receptor estrella, por lo que será una batalla campal entre el veterano Murray y el joven McCarthy.
Kyler Murray es un viejo conocido del equipo de San Francisco, pues en muchas ocasiones lo han enfrentado ya que anteriormente fue el Quarterback de los Arizona Cardinales, los cuales son sus rivales divisionales. Por si esto fuera poco, también tendrán que enfrentar a otro viejo conocido suyo, siendo este el receptor abierto Jauan Jennings, quien durante cinco años se convirtió en uno de los principales receptores del equipo de los Niners, pero al no haber llegado a un acuerdo con la directiva decidió buscar nuevos horizontes en la agencia libre este año, por lo que ahora formará una de las mejores tripletas de receptores de la liga junto con Justin Jefferson y Jordan Addison.
Por parte del equipo de San Francisco, el Quarterback Brock Purdy llegará con nuevas armas a su disposición, siendo la principal de ellas el veterano receptor abierto Mike Evans, quien debido a su gran talento ya se encuentra destinado a pertenecer al Salón de la Fama, después de que decida retirarse.
Además de Evans, con la incorporación de Christian Kirk y el novato De´Zhaun Stribling, el cuerpo de receptores del equipo se verá completamente renovado, con excepción de Ricky Pearsall, quien ya tiene que consolidarse en su tercer año en la liga.
Si a esto le sumamos el regreso de Christian McCaffrey, Nick Bosa, Fred Warner y compañía, la afición gambusina tiene muchas razones para encontrarse ilusionada este año.
Con este juego la NFL se reivindicará con la afición mexicana, la cual es la segunda más numerosa en el mundo, después de la de Estados Unidos, recompensándonos a todos los que llevamos esperando desde el 2022 para que volvieran a nuestro territorio, lo cual no había sucedido por las remodelaciones que se llevaron a cabo en el estadio Azteca durante este tiempo, culminando a tiempo para el mundial de fútbol soccer que comenzará el próximo mes de junio.
Esperemos que ambos equipos lleguen con sus principales figuras sanas y salvas para este encuentro, el tendrá tintes de playoffs, ya que son dos equipos que cuentan con excelentes jugadores y entrenadores.
Para Shanahan ésta será la oportunidad perfecta de sacarse la espinita que tiene clavada, después de que en las últimas dos ocasiones en las que ha enfrentado a los Vikings no ha sido capaz de vencerlos, por lo que esperan que su suerte cambie en esta ocasión con el apoyo de los más de 80 mil aficionados que se darán cita en el estadio ese día.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO