Leodoro, de 23 años, murió tras recibir varios disparos en calles de la junta auxiliar de San Andrés Azumiatla, en el municipio de Puebla.
El joven trabajaba como albañil y por la noche regresaba a su domicilio cuando otras personas lo interceptaron en calles aledañas al panteón.
Vecinos reportaron múltiples detonaciones de arma de fuego y al salir encontraron al hombre gravemente herido. Ante eso, llamaron a los servicios de emergencia, pero a su llegada solo confirmaron que ya no contaba con signos vitales.
El padre del joven llegó al lugar y fue quien reconoció al occiso.
Personal de la Fiscalía General del Estado acordonó la zona y realizó las diligencias correspondientes, así como el levantamiento del cadáver.
