Su crecimiento constante, su salto al futbol europeo y su consolidación en la Selección Mexicana lo han llevado a cumplir uno de los mayores objetivos en la carrera de cualquier jugador, dputar el máximo torneo de futbol.
En apenas unos años, Mateo Chávez pasó de ser una de las promesas de las fuerzas básicas de Guadalajara a convertirse en uno de los jóvenes futbolistas mexicanos con mayor proyección internacional.
Su crecimiento constante, su salto al futbol europeo y su consolidación en la Selección Mexicana lo han llevado a cumplir uno de los mayores objetivos en la carrera de cualquier jugador: disputar una Copa del Mundo.
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Nacido el 12 de mayo de 2004 en San Pedro Garza García, Nuevo León, Mateo Chávez creció en un entorno ligado al futbol. Es hijo de Paulo César “Tilón” Chávez, exseleccionado nacional y figura histórica de las Chivas, por lo que desde temprana edad estuvo vinculado al deporte que marcaría su destino.
Sin embargo, lejos de vivir únicamente de la herencia futbolística de su apellido, Mateo comenzó a construir su propio camino dentro de las categorías inferiores del Club Deportivo Guadalajara. Ahí se formó como lateral izquierdo, una posición en la que destacó por su velocidad, capacidad para incorporarse al ataque y disciplina táctica.
Su proceso de desarrollo continuó en el Tapatío, filial de Chivas en la Liga de Expansión MX, donde acumuló minutos importantes y experiencia competitiva. Su desempeño llamó la atención del cuerpo técnico rojiblanco y en 2024 recibió la oportunidad de debutar con el primer equipo en la Liga MX.
A partir de ese momento, el joven defensor comenzó a ganar protagonismo dentro del plantel. Sus actuaciones le permitieron consolidarse como una de las alternativas más interesantes en la banda izquierda, una posición históricamente demandada dentro del futbol mexicano.
El crecimiento de Chávez no pasó desapercibido fuera del país. En 2025 llegó una de las decisiones más importantes de su carrera cuando fue transferido al AZ Alkmaar de los Países Bajos, una institución reconocida por el desarrollo de jóvenes talentos y por servir como plataforma para futbolistas que posteriormente dan el salto a las principales ligas de Europa.
La llegada al futbol neerlandés representó un desafío importante. Adaptarse a una nueva cultura, idioma y estilo de juego exigió madurez y capacidad de adaptación. No obstante, el mexicano logró integrarse al proyecto deportivo del club y continuar con su evolución futbolística en una de las ligas más competitivas para el desarrollo de jóvenes jugadores.
Paralelamente, sus actuaciones comenzaron a abrirle las puertas de la Selección Mexicana. Después de formar parte de procesos juveniles y de categorías menores, Mateo Chávez recibió oportunidades con el representativo nacional absoluto, donde logró convencer al cuerpo técnico gracias a su regularidad y desempeño tanto en México como en Europa.
A sus 22 años, el lateral izquierdo vive el momento más importante de su carrera. Javier Aguirre decidió incluirlo en la lista definitiva de 26 futbolistas que representarán a México en la Copa Mundial de la FIFA 2026, torneo que se disputará en territorio mexicano, estadounidense y canadiense.
La convocatoria confirma la confianza del seleccionador en una nueva generación de jugadores y coloca a Chávez ante la oportunidad de disputar el escenario más importante del futbol internacional. Con ello, el defensor surgido de Chivas suma un nuevo capítulo a una trayectoria en ascenso y se prepara para defender los colores de México en una cita histórica para el país.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO