Mujeres de Xochimilco toman el volante del transporte público

Miroslava Mendoza

En Xochimilco, Grupo CISA puso en marcha un programa para capacitar a mujeres de está demarcación como operadoras de unidades de transporte público. 

Está concesionaria de diversas rutas de transporte en la Cuidad de México, a cargo de Jesús Padilla, señaló que esta iniciativa busca fortalecer la confianza de los usuarios, generar nuevas oportunidades de desarrollo y contribuir a la reconstrucción del tejido social.

Refirió que el proyecto está inspirado en La Rolita, operadora distrital de transporte de Bogotá, Colombia, reconocida internacionalmente por incorporar mujeres sin experiencia previa como conductoras profesionales y convertir la movilidad en un instrumento de inclusión social y desarrollo comunitario.

Crédito: Especial

Tras conocer esta propuesta, se decidió adaptarla a la realidad de Xochimilco, donde el arraigo comunitario representa un elemento fundamental para fortalecer la relación entre el transporte público y las personas que diariamente utilizan el servicio.

“Queremos incorporar mujeres conductoras porque son parte de la comunidad a la que servimos y pueden generar una mayor cercanía y confianza con nuestros usuarios, se trata de construir un modelo donde el transporte vuelva a sentirse cercano a la comunidad, donde quienes conducen las unidades sean personas que conocen la realidad de Xochimilco y Tulyehualco y contribuyan a fortalecer los vínculos de confianza entre la empresa y los usuarios, ya que las mujeres aportan cualidades como el cuidado, la responsabilidad y el compromiso con la seguridad “, explicó, el gerente general de Zonal Xochimilco (Zoxo), empresa filial de Grupo CISA, Óscar Guzmán Pedroza. 

Además, puntualizó que la iniciativa responde a la escasez de operadores, uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente el transporte público, por lo que se implementó un programa de capacitación para conductoras, aunque nunca antes hubieran conducido un autobús.

Apuntó que el rasgo del proyecto es que las participantes provienen de la propia comunidad y representan historias muy distintas. 

Crédito: Especial

Algunas trabajaban, dijo, dentro de la empresa lavando autobuses o en áreas de monitoreo; otras acudieron mediante una feria de empleo atraídas por la posibilidad de aprender un oficio nuevo, pero todas comparten un punto de partida: ninguna tenía experiencia conduciendo unidades de transporte público, aunque soñaban hacerlo.

Más allá de incorporar nuevas conductoras, expresó el objetivo es construir un modelo donde quienes operan las unidades conozcan la realidad de su comunidad, para favorecer relaciones de mayor cercanía, respeto y confianza entre operadores y usuarios.

La iniciativa representa además uno de los primeros resultados concretos del intercambio de experiencias impulsado desde el Congreso Internacional de Transporte (CIT).

INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO

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