Los últimos meses no han sido nada sencillos para los New England Patriots, luego de haber perdido el último Super Bowl con los Seattle Seahawks, aunque sus aficionados deben de sentirse bastante satisfechos por la inesperada actuación de su equipo la temporada pasada, ya que no llegaban a los playoffs desde el 2021 cuando aún se encontraban bajo el mando del legendario entrenador Bill Belichick, pero después de eso todo se vino para abajo, hasta que el año pasado el entrenador Mike Vrabel llegó a cambiarle la cara a este equipo de New England, cuyo récord en la temporada 2024 fue de 4 victorias y 13 derrotas, situación que Vrabel logró revertir de manera casi milagrosa al llevarlos hasta el Super Bowl en su primera temporada, después de haber terminado la temporada regular con un récord de 14 victorias y 3 derrotas.
Anteriormente, Vrabel había demostrado su capacidad desde que entrenaba a los Tennessee Titans, con quienes fue reconocido por la liga como el mejor entrenador de la temporada 2021, y fue gracias a toda esa experiencia que ha adquirido con el tiempo lo que le ayudó a revivir a esta franquicia de los Patriots, a la cual le guarda un cariño muy especial ya que con ellos con conquistó tres campeonatos cuando era jugador profesional.
La temporada anterior fue la primera en la que el Quarterback Drake Maye fue titular desde el comienzo, y a decir verdad no pudo haber hecho las cosas de mejor manera de las que la hizo en su segundo año en la liga. Maye lanzó para 4,394 yardas y 31 pases de anotación, demostrando el gran brazo que tiene, pero lo más impresionante fue la forma en la que utilizó su habilidad atlética para obtener 450 yardas por tierra y 4 anotaciones, convirtiéndose así en una doble amenaza para las defensivas contrarias.

La principal baja a la ofensiva con la que tendrán que lidiar esta temporada es la del receptor Steffon Diggs, quien se convirtió en el hombre de confianza de Maye al buscarlo en 102 ocasiones, de las cuales completó el 83% de los envíos, lo que hizo que Diggs terminara como el receptor número uno del equipo con poco más de 1,000 yardas y 4 anotaciones. Por esta razón es que, comenzando el pasado mes de junio, la directiva de los Patriots se hizo con los servicios del receptor A.J. Brown, proveniente de los Philadelphia Eagles, por quien tuvieron que soltar su primera selección del draft del 2028, además de su quinta ronda del 2027.
Desde la pasada temporada A.J. Brown era el objeto del deseo de Mike Vrabel, quien lo entrenó durante tres años con los Tennessee Titans, antes de que Brown se fuera al equipo de Philadelphia, por lo que Vrabel conoce perfectamente lo que este jugador puede aportarle a su ofensiva.
El año pasado Brown logró rebasar las 1,000 yardas por recepción por quinta ocasión en su carrera, sin embargo, durante toda la temporada hizo pública su molestia con su Quarterback Jalen Hurts y con el entrenador Nick Sirianni, ya que sentía que no lo involucraban lo suficiente al ataque con los Eagles, razón principal por la que pidió salir del equipo una vez que concluyó la temporada.
Otro receptor al que le tienen mucha fe es a Romeo Doubs, a quien firmaron por los próximos cuatro años a cambio de $68 millones de dólares. Doubs es un jugador bastante discreto dentro del terreno de juego, razón por la que nunca ha logrado superar las 100 yardas en ningún partido de temporada regular, sin embargo, su fortaleza radica en que sabe aparecer en las jugadas de mayor apremio. Durante su estancia con los Green Bay Packers nunca fue la primera ni la segunda opción de Jordan Love del equipo, sin embargo, acumula 21 anotaciones a lo largo de su carrera, números que podría mejorar bastante con esta ofensiva, en la que se espera que tenga un rol mucho más prominente.

En el ataque terrestre el veterano Rhamondre Stevenson y Treveyon Henderson seguirán compartiendo acarreos, aunque ahora es Henderson quien se perfila para ser el principal corredor, mientras que a Stevenson lo utilizarían más en situaciones de pase, aprovechando su experiencia y efectividad protegiendo a su Quarterback en jugadas de tercer down.
Stevenson ha ido perdiendo acarreos con su compañero debido al hecho de que a lo largo de su carrera ha sido muy propenso a soltar el ovoide en los momentos de mayor apremio.
El año pasado la principal clave del éxito de los Patriots radicó en el trabajo realizado por su defensiva, la cual permitió poco menos de 19 puntos por partido, esto gracias al gran trabajo de su línea defensiva y de su secundaria, en donde destacó el esquinero Christian Gonzalez, quien solamente permitió dos anotaciones por lo que se ha logrado consolidar como uno de los mejores esquineros de la NFL.
Habrá quienes dicen que la suerte no juega, pero la realidad es que los Patriots tuvieron bastante suerte la temporada anterior ya que durante al temporada regular únicamente se enfrentaron con tres equipos que tuvieron récord ganador, mientras que en los playoffs muy probablemente hubieran sucumbido ante los Denver Broncos en la final de la Conferencia Americana de no haber sido por la ausencia del estelar Quarterback Bo Nix, lo que afectó enormemente el poderío ofensivo de los Broncos, quienes tuvieron que jugársela con el poco confiable Jarrett Stidham, partido que terminó con marcador de 10-7 a favor de los Patriots

Con la salida de Tom Brady del equipo en el 2020, los Patriots no pensaron que fueran a encontrar tan rápidamente a su nuevo mariscal de campo franquicia, sin embargo, todo parece indicar que con Drake Maye les aguarda un futuro muy brillante, aunque esta temporada podrían tener que enfrentarse de frente con la realidad, debido a que su calendario luce bastante complicado, comenzando por la primera semana en la que tendrán que visitar a los Seattle Seahawks, por lo que habremos de ver que tan lejos llegan este año.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO