El Papa León XIV durante la Audiencia General dedicó su catequesis al diálogo interreligioso donde estuvieron presentes distintos representantes y líderes de otras religiones.
“La esencia del auténtico diálogo religioso: un intercambio que se establece cuando las personas se abren unas a otras con sinceridad, escucha atenta y enriquecimiento mutuo. Es un diálogo nacido de la sed: la sed de Dios por el corazón humano y la sed humana de Dios”.
Con motivo del 60 aniversario de la Declaración Nostra Aetate, durante el Concilio Vaticano II, el 28 de octubre de 1965, el Pontífice señaló que esta promulgación “abrió un nuevo horizonte de encuentro, respeto y hospitalidad espiritual”.
“Este luminoso documento nos enseña a tratar a los seguidores de otras religiones no como extraños, sino como compañeros de viaje en el camino hacia la verdad; a honrar las diferencias afirmando nuestra humanidad común; y a discernir, en toda búsqueda religiosa sincera, un reflejo del único Misterio divino que abarca toda la creación”.
El Santo Padre dijo que las religiones “enseñan que la paz comienza en el corazón del ser humano”
“Debemos devolver la esperanza a nuestras vidas personales, a nuestras familias, a nuestros barrios, a nuestras escuelas, a nuestros pueblos, a nuestros países y a nuestro mundo. Esta esperanza se basa en nuestras convicciones religiosas, en la convicción de que un mundo nuevo es posible”.
El Obispo de Roma pidió a pesar de las guerras, estar unidos.
“Hoy estamos llamados a refundar esa esperanza en nuestro mundo devastado por la guerra y en nuestro entorno natural degradado. Colaboremos, porque si estamos unidos todo es posible. Hagamos que nada nos divida”.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO