Alertan por riesgos de consumir refresco diario

Digital Administrador

El consumo frecuente de refrescos aumenta riesgo de obesidad, diabetes, caries, daño óseo y enfermedades cardiovasculares; especialistas recomiendan reducirlos y preferir agua natural.

Puede que sus burbujas, su sabor dulce y la sensación de beber refresco resulten agradables para muchas personas, pero detrás de cada lata o vaso de refresco hay mucho más de lo que parece, y aquí te contamos todo lo que le pasaría a tu cuerpo si solo bebes refresco.

Aunque forman parte de la rutina diaria en muchos hogares, en realidad no benefician la salud y su consumo constante puede traer consecuencias importantes a corto y largo plazo, de acuerdo con un nuevo estudio publicado por la Secretaría de Salud de la Ciudad de México.

Los refrescos son bebidas ultraprocesadas que contienen altas cantidades de azúcar, además de cafeína, sodio y ácido fosfórico, esta combinación provoca que, al ingerirlos, se eleven rápidamente los niveles de glucosa en la sangre, cuando esto ocurre de forma frecuente, el cuerpo debe producir más insulina para regular el azúcar, lo que con el tiempo puede derivar en resistencia a la insulina y diabetes tipo 2.

Diabetes, obesidad, piedras en los riñones y más consecuencias de beber refresco

El consumo habitual de refrescos también se asocia con un mayor riesgo de obesidad, ya que aportan muchas calorías sin generar sensación de saciedad, no quitan el hambre, pero sí suman energía extra que el cuerpo almacena en forma de grasa. 

Además, se ha relacionado su consumo con el desarrollo de hígado graso y enfermedades cardiovasculares. Por su parte, el ácido fosfórico y el alto contenido de azúcar pueden afectar la salud ósea, ya que reducen la absorción de calcio, aumentando el riesgo de osteoporosis y fracturas a largo plazo. 

En la boca, el daño también es evidente: el azúcar alimenta las bacterias que causan caries y el ácido desgasta el esmalte dental, debilitando los dientes. El consumo excesivo puede favorecer la aparición de piedras en los riñones, inflamación y desequilibrios en la microbiota intestinal. 

¿Cómo sustituir el refresco en la dieta diaria?

La Secretaría de Salud recomienda reducir su consumo al mínimo o evitarlos, si dejarlos por completo resulta difícil al inicio, se puede comenzar disminuyendo la cantidad, por ejemplo, limitando su ingesta a una lata pequeña (250 ml) o menos a la semana. 

Sustituirlos por agua natural, agua mineral sin azúcar o bebidas sin endulzantes añadidos es una alternativa mucho más saludable.

INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO

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