El último partido de la temporada para el Santos Laguna no solo marcó un cierre deportivo adverso, al terminar en el último lugar de la tabla, sino que también quedó empañado por hechos de violencia relacionados con grupos de animación, en un contexto nacional particularmente sensible.
El encuentro frente al Club Monterrey, disputado el domingo 26 de abril en el Territorio Santos Modelo, representaba la despedida del torneo para el conjunto lagunero. Sin embargo, los acontecimientos fuera del terreno de juego terminaron por acaparar la atención.
La Dirección de Seguridad Pública Municipal informó que se desplegó un operativo especial en coordinación con diversas corporaciones para salvaguardar la integridad de los asistentes. De acuerdo con el reporte, el partido se desarrolló sin incidentes mayores al interior del estadio, donde tanto la porra local como la visitante permanecieron bajo vigilancia preventiva.
La situación cambió al finalizar el encuentro. Durante el acompañamiento hacia el estacionamiento, un grupo de integrantes de la porra visitante protagonizó un altercado que derivó en agresiones contra ciudadanos laguneros. Varias personas resultaron lesionadas y otras reportaron robos en medio de los disturbios.

No hubo saldo blanco en el Monterrey vs Santos
La intervención de los elementos de seguridad permitió la detención de más de 18 integrantes de la porra de Monterrey, quienes fueron puestos a disposición del Ministerio Público por su probable responsabilidad en delitos como robo, lesiones y daños. El saldo incluyó además 6 civiles lesionados y 5 oficiales heridos, todos reportados como estables.
Las autoridades orientaron a las personas afectadas para acudir a la Delegación Laguna I de la Fiscalía General del Estado, con el fin de interponer las denuncias correspondientes. Asimismo, la Dirección de Seguridad Pública reiteró su compromiso de mantener acciones firmes para preservar el orden en eventos deportivos.
Para el Santos Laguna, el cierre de temporada resulta doblemente amargo: a la crisis deportiva que lo llevó a finalizar en el último lugar de la competencia, se suma un episodio de violencia que vuelve a poner en entredicho la seguridad en el entorno del espectáculo.

La violencia en el futbol: un pendiente en la cancha
Un problema persistente fuera de la cancha Los hechos en Torreón evidencian una problemática que continúa sin resolverse del todo: la violencia vinculada a las porras, especialmente en las inmediaciones de los estadios.
En la memoria reciente del fútbol lagunero permanece el antecedente del 21 de enero de 2024, cuando tras un encuentro entre el Santos Laguna y el Club Monterrey, una camioneta arrolló a un grupo de aficionados regiomontanos en las inmediaciones del estadio.
El hecho, ocurrido al término del que fue el primer partido de la temporada, dejó como saldo una mujer sin vida y varios lesionados, en un episodio que marcó un punto de quiebre en la discusión sobre la seguridad en torno a los eventos deportivos en la región.
A más de un año de distancia, el cierre del ciclo futbolístico vuelve a estar acompañado por hechos de violencia, ahora en el último partido de la temporada para Santos Laguna, lo que evidencia una preocupante simetría: el torneo inició y terminó bajo incidentes fuera de la cancha.
Aunque de distinta naturaleza, ambos episodios refuerzan la percepción de vulnerabilidad en los entornos del estadio y subrayan que las medidas de seguridad, si bien efectivas dentro del recinto, siguen enfrentando retos significativos en los espacios exteriores.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO