La escasez del principal combustible para aviones, helicópteros y otras aeronaves tras el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas de petróleo más importantes, ha impactado directamente en los costos que enfrentan los viajeros.
La guerra en Medio Oriente ha desencadenado una serie de efectos económicos que ya comienzan a sentirse en los bolsillos de los viajeros. Debido a las recientes tensiones internacionales y al cierre del estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más importantes del mundo para el paso de buques petroleros, se ha generado una escasez de crudo que ha elevado considerablemente el precio internacional de los combustibles.
Uno de los derivados más afectados por esta situación es la turbosina, el combustible esencial para la aviación comercial. Este encarecimiento en los costos operativos de las aerolíneas se ha trasladado de manera casi inmediata al costo de los boletos de avión. De acuerdo con el reporte del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), el rubro del transporte aéreo registró un notable incremento mensual del 26.28% tan solo en el mes de marzo de 2026.
Ante este panorama, diversos expertos financieros y turísticos advierten que el alza en las tarifas aéreas representa un riesgo para la industria de los viajes. De mantenerse los altos costos en los pasajes, es altamente probable que se reduzca el flujo turístico, ya que los viajeros podrían verse obligados a posponer sus vacaciones o buscar alternativas de transporte menos costosas.
¿Qué es la turbosina?
La turbosina es un tipo de combustible derivado del petróleo, muy similar al queroseno, que está diseñado específicamente para hacer funcionar los motores de los aviones, helicópteros y otras aeronaves. A diferencia de la gasolina que usan los automóviles comerciales, la turbosina pasa por un proceso de refinación más estricto que le permite soportar los cambios extremos de presión y las temperaturas bajo cero que se experimentan a miles de metros de altitud, evitando que el líquido se congele.
Debido a que es el alimento principal de las aeronaves, este combustible representa una de las partes más grandes de los gastos totales que tiene una aerolínea. Por lo tanto, cuando el precio del petróleo sube en el mercado internacional, el costo de la turbosina aumenta y las aerolíneas suelen subir el precio de los pasajes para no operar con pérdidas.
¿Qué otros productos han subido de precio según el INEGI?
Además del fuerte impacto en el transporte aéreo, el reporte del INEGI señala que la inflación general anual del país se ubicó en 4.59% durante marzo de 2026. A lo largo de ese mes, distintos productos básicos registraron variaciones al alza que impactaron directamente a los consumidores.
Los productos con los incrementos de precio más significativos fueron los siguientes:
- Pepino: tuvo un aumento mensual del 42.71%.
- Tomate: registró un alza del 42.01%.
- Limón: su precio se incrementó en un 18.26%.
- Tomate verde: presentó un encarecimiento del 16.46%.
- Papa y otros tubérculos: subieron un 14.92%.
- Pollo: mostró un aumento del 2.82%.
- Electricidad: tuvo un incremento del 2.17%.
- Loncherías, fondas, torterías y taquerías: sus precios aumentaron un 0.92%.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO