Jake Paul se enfrentó a la prueba más importante de su carrera sobre el cuadrilátero al pelear contra Anthony Joshua, dos veces campeón mundial de peso unificado de la división peso pesado y medallista de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en la categoría superpesado.
El influencer, que se presentó con un atuendo que hacía referencia y homenajeaba a la superestrella fallecida de la WWE, Hulk Hogan, tenía que hacerle frente a Joshua, quien, antes de la pelea, ostentaba un récord de únicamente cuatro derrotas y 28 victorias, 25 de ellas por la vía del nocaut.
Tras seis rounds de un total de ocho, Joshua ganó por nocaut durante el encuentro estelar, transmitido exclusivamente a través de la popular plataforma de streaming Netflix, misma que llevó a millones de espectadores el encuentro de Mike Tyson contra Paul, en la que este último resultó vencedor por decisión unánime.
Parte de la estrategia de Paul consistió en evitar el enfrentamiento directo, incluyendo repetidas caídas a la lona. Contrario a Joshua, quien asestó potentes y precisos golpes que acabaron con la defensa y resistencia de su rival, quien recibió una cuenta de protección en al menos dos ocasiones.
El ganador agradeció a los asistentes del evento y dijo que esta no fue su mejor actuación, sin embargo, tenía en mente derrotar a Paul y castigarlo. “Quiero darle el reconocimiento por haberme enfrentado […] vino en contra de un verdadero peleador”, puntualizó Joshua durante su entrevista posterior al coronarse como triunfador de la pelea.
Aunque era el claro favorito, el británico se recuperaba de una derrota contra Daniel Dubois el año pasado. Mientras que la estrella de redes sociales convertida en boxeador disfrutaba de victorias contra rivales como Julio César Chávez Jr. y Mike Tyson.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO