Ahora los inquilinos de los diferentes inmuebles pueden estar siendo víctimas de un acuerdo desigual tras una nueva ley estatal que impone garantías a los propietarios.
Este mes de febrero una nueva ley estatal transformó de manera significativa el marco legal del alquiler en Estados Unidos, colocando a los inquilinos en una posición más frágil frente a los propietarios lo que ha generado conmoción en la comunidad de Arkansas debido a cambios drástico.
A diferencia de la mayoría de las entidades del país, en este estado no existe una Garantía Implícita de Habitabilidad plenamente reconocida, lo que altera las reglas relacionadas con reparaciones, mantenimiento, daños y aumentos de renta por lo que el cambio ha generado controversia.
En la mayor parte de Estados Unidos, la Garantía Implícita de Habitabilidad obliga al arrendador a conservar la vivienda en condiciones seguras y aptas para vivir durante todo el contrato lo que implica que servicios básicos como electricidad, agua, calefacción (cuando aplica) y una estructura segura deben mantenerse en funcionamiento.
Por ello, si el propietario incumple, el inquilino suele contar con herramientas legales para exigir arreglos e incluso, en ciertos casos, retener el pago de la renta hasta que se solucionen los problemas lo que ahora complica la nueva ley estatal aprobada en Kansas este mes de febrero.
¿Qué dice la nueva Ley de Alquileres?
Sin embargo, en Kansas esta protección no ha operado históricamente como una obligación automática y amplia, en consecuencia, los arrendatarios no disponen de los mismos recursos legales que en otros estados para forzar reparaciones necesarias, ni pueden suspender el pago del alquiler de forma general cuando surgen fallas en la vivienda.
En este contexto, el contrato de arrendamiento adquiere un peso determinante, ya que las cláusulas pactadas entre las partes pueden trasladar al inquilino responsabilidades que en otras jurisdicciones recaerían directamente en el propietario, incluyendo ciertos daños o gastos de mantenimiento.
Además, el estado no establece un límite general para los incrementos de renta, esto permite que los propietarios ajusten el precio al momento de renovar el contrato, siempre que respeten los plazos de notificación y las condiciones acordadas previamente en los contratos de arrendamiento.
INFORMACIÓN: EL HERALDO DE MÉXICO